lunes, 4 de enero de 2010

CIENCIA COMO FENÓMENO BIOLÓGICO


El pasado 30 de diciembre de 2009 corrí la San Silvestre en Lerma -aquí tienen la prueba que por correr sí amanece mas temprano-. De vuelta al pueblo, asistí a una conferencia que se celebró en el salón de actos de Quintanilla del Agua. El asunto que nos convocó fue un personaje histórico del Arlanza: Don Jerónimo Merino Cob. El Cura Merino (Villoviado, 1769 - Alencon, 1844), fue un sacerdote y guerrillero que fundó los Regimientos de los Húsares, de Burgos, y del Arlanza. Y como no es posible escribir o hablar de historia sin opinar, me gustó el punto de vista del conferenciante - Don Diego Peña, regidor de Lerma-, pues aclaró cuáles eran hechos (muchas veces limitados o seleccionados), y cuáles opiniones (muchas veces ajustadas a teorías preconcebidas, como hacen los historicistas). Así que la historia no tiene teorías; lo que tiene son "puntos de vista" o interpretaciones históricas. ¿Y para qué hablamos de historia si queremos hablar de ciencia?
Porque a diferencia -o al contrario- de la historia, aunque la ciencia selecciona hechos - es inevitable el punto de vista del científico-, lo hace para refutar o rechazar una teoría, para contrastar una hipótesis en las ciencias puras, y para predecir en las aplicadas - a un ingeniero le interesa conocer si el puente soportará una carga-. Y es que hablamos de Karl Raimund Popper, autor de "La Miseria del Historicismo" (1957). Popper estuvo en Burgos en 1968, en el Congreso sobre Filosofía de la Ciencia organizado por el Catedrático Luis Martín Santos (ambos en la fotografía). Karl R. Popper (1902-1994) ha sido uno de los mas influyentes pensadores contemporáneos cuyas teorías epistemológicas y sociopolíticas han llegado, también, a la Epidemiología. El autor sostiene que cuando evaluamos una teoría parece que siguiéramos un camino inductivo -de lo particular de los hechos a lo general de la teoría-, cuando en realidad no se puede verificar ninguna teoría explorando todas las situaciones posibles. Entonces el verdadero método científico es el Hipotético-deductivo. Así, las hipótesis científicas nunca podrán ser confirmadas, sino únicamente falsadas. ¡Gran lección de humildad, ésta de la ciencia! En Epidemiología también nos parece que utilizamos criterios inductivos - o deductivos- en la "inferencia" o, mejor dicho, juicio causal. Pero en realidad son reglas metodológicas que nos ayudan en la causalidad.
Las ciencias -nos dice Popper- resuelven problemas por el mismo método que el sano entendimiento (ensayo-error). Sería como un fenómeno biológico en el que se parte de a)un problema (ambiental, de alimentación etc...); b) se proponen soluciones tentativas ( los individuos tienen predisposición genética al cambio, a la variabilidad); y c)se desechan las respuestas erróneas. Lo mas característico del método científico, lo que diferencia a una ameba de Einstein, es el caracter crítico del método. Así, mediante un lenguaje, se pueden desarrollar pruebas o tests para rechazar hipótesis o proposiciones formuladas linguísticamente. Estos intentos de Falsación diferencian una actitud precientífica de una científica. Una actitud crítica que supone una dialéctica entre teorías competidoras, audaces, con contenido empírico (logico-deductivo) en su aproximación a la verdad.

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