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viernes, 10 de julio de 2020

PALEOLITICO EN VIVO

El pasado 28 de julio viajamos en familia al mismísimo paleolítico en Salgüero de Juarros, en las estribaciones de la Sierra de la Demanda. Y viajamos de la mano de Arturo Fuente a quien quiero agradecer su pasión, dedicación y esfuerzo por transmitir este proyecto de conocimiento de la naturaleza y de la naturaleza de uno mismo pues fue un viaje a la prehistoria, a nuestra animalidad y a conocer cómo la cultura nos permite evadirnos de esa realidad: nos enseñó ejemplares de uro, de caballo tarpan, de caballos Przewalski y de bisonte europeo. Así, entre un paisaje de vegetación mediterranea, entre matorrales,brezos y robles pasamos una mañana paleolítica. Al igual que de un uro o de una paloma bravía salen otras especies de igual forma nos dice Francis Collins la evolución nos hizo, evolución que "es la manera elegante como Dios hizo al hombre". Y quiere esto decir que el hombre es fruto de la evolución biológica y cultural y que la cultura nos puede enriquecer o embrutecer. Vamos, que lo importante no sería la carcasa, el "hardware", sino la civilización, la cultura, el "software", el cómo instruimos a nuestras crías y aquí cabe recordar que la ciencia es la empresa cultural más importante de la humanidad.

lunes, 29 de julio de 2019

HERBARIO DEL ARLANZA

El próximo 18 de agosto de 2019 presentamos otro ensayo de la serie Literatura viva que nos auspicia la Asociación Cultural Territorio Artlanza: HERBARIO DEL ARLANZA; un título que sigue a otro, "Bestiario del Arlanza", que presentamos en 2016. Ya dijimos entonces que la naturaleza es la causa y ocasión de todos los libros y de las plantas no diremos que tienen conciencia, pues no tienen cerebro, pero saben en que momento viven, interactúan con el medio y disponen de muchas estrategis para afrontar las múltiple amenazas que les acechan. La portada hace honor a un género característico de estas tierras austeras, frugales, espartanas...pero llenas de belleza: Sedum. Se tratan de plantas suculentas, de la Familia Crassulaceae, muy adaptadas a la sequía, con hojas carnosas y flores hermafroditas de cinco pétalos., generalmente blanzas, amarillas o rojas. En concreto la portada se ilustra con Pistorinia hispánica, fotografiada en el Risco, en Quintanilla del Agua en junio de 1917; también se conoce como "uña de gato" o "vinagreta".

jueves, 20 de junio de 2019

EL ESPACIO Y EL TIEMPO EN LA FÍSICA.

Decía Shakespeare que el alcohol solo produce sudoración, orina y coloración de la nariz. Pero sabemos que la cerveza Mahou San Miguel, como el Arcángel, media con la Universidad de Burgos para divulgar ciencia. Ayer el protagonista fue el Catedrático de Física de la UBU Ángel Ballesteros que nos vino a decir que ayer no estuvimos en "cerveza con ciencia" en la San Miguel pues nos aseguró que no existe ni el tiempo ni el espacio. De inmediato me pedí una cerveza para desentrañar aquel lío. Nos habló de que a nivel de partículas existen fenómenos reversibles, como si se tratara de un viaje a la nostalgia de la infancia (nos dijo que viajando velozmente en un avión rejuveneceríamos y podríamos medirlo con un reloj atómico), pero que en la barahúnda de la vida real los fenómenos son irreversibles pues nos conducen por ese camino inevitable que todos transitamos: el de la memoria de todas las generaciones de antes, de ahora y de las que vendrán. Nos dijo que la física, en el intento de dar cuenta de los fenómenos, se construye a base de ideas sobre el espacio y el tiempo y que los clásicos como Galileo y Newton pensaban en el tiempo como un universal, el mismo en todo el mundo, como decía la mecánica clásica. Pero Einstein descubrió que el tiempo era lo que marcaba un reloj y que dependía de la densidad de energía en cada punto. Así nació la idea del "espacio-tiempo". Actualmente la física integra en un marco teórico, el "modelo estándar", tres de las cuatro fuerzas que se conocen: las interacciones fuertes, que mantienen los átomos según la relatividad y la mecánica cuántica (que describe de forma borrosa las partículas con la incertidumbre de poder localizar y estimar su velocidad a la vez); las interacciones débiles (radiactividad) y las fuerzas electromagnéticas (fotones....). Faltaría integrar la fuerza de la gravedad pues no tenemos una teoría de la gravedad cuántica. Ahora el espacio-tiempo se está empezando a estudiar como un modelo curvo donde la masa-energía curva el espacio-tiempo. Y explicar o entender la realidad significa asumir que todo espacio-tiempo es distinto en cada punto pues se ve influenciado por toda la masa-energía que exista alrededor. Por lo tanto, si no existe el tiempo, tampoco el espacio pues se trataría de una malla o tela virtual donde habita la materia y la energía que es la que genera ese espacio-tiempol por el que ni una brisa pasa por allí. En definitiva que Ángel Ballesteros estuvo brillante pues nos habló de un revoltijo de cuerpos y almas (digo de materia y energía) para explicar el universo y sus singularidades. No sabemos si existen otros pero lo que sí sabemos es que nacemos desde el agua, anhelamos el aire, en la flor de la vida buscamos el fuego y en el ocaso, la tierra. Vámos, que seguimos siendo unos clásicos.

viernes, 27 de enero de 2017

LOS NÚMEROS DE LA NATURALEZA

Sí. Las matemáticas están en la naturaleza pues ofrecen muchas soluciones a cómo resolver problemas. Y, si prestas atención amigo lector, dos conceptos relacionados dan cuenta de este hecho: la sucesión de Fibonacci y los fractales. La sucesión de Fibonacci, descrita por Leonardo de Pisa en el siglo XIII, comienza en los números 0 y 1 y, a partir de éstos, cada término se va formando como la suma de los dos anteriores: 0,1,1,2,3,5,8,13,21,34,55… La división de uno de estos números entre el anterior tiende al llamado número irracional Phi –en honor a Fidias-, o número áureo, cuyo valor es 1,618… así hasta el infinito que es una expresión de la sucesión con aplicaciones en muchos ámbitos: arquitectura, arte y, entre ellos, en las configuraciones biológicas. La configuración de las ramas de los árboles, los bronquios, la espiral de los moluscos como el caracol (espiral áurea de la figura 4), el número de pétalos de las flores o la conformación de los frutos de los girasoles o de las piñas utilizan esta mágica sucesión. Y es apasionante pensar que muchos de los colores y de las formas con los que se viste este proceso biológico, nuestro mundo, ese que inspira a poetas y pintores, responde a esta sucesión matemática. La naturaleza ha encontrado soluciones a los problemas a través de la selección natural: la esfera protege, la hélice agarra, el hexágono pavimenta, la espiral empaqueta, la parábola emite, las ondas transportan, la punta penetra y los fractales colonizan, ocupan… Muchas formas de la naturaleza se explican por los fractales, patrones de la naturaleza que siguen la sucesión de Fibonacci, un concepto definido en 1958 por Benoit Mandelbrot como superficies finitas que contienen perímetros infinitos (la rama de un árbol, el árbol bronquial, un copo de nieve, el sistema capilar...) La realidad es caótica, como la costa, las nubes, un ciclón… y la geometría euclidea no permite representar esa realidad cosa que consiguen los fractales construidos mediante sistemas de funciones iteradas aplicando el principio de autosemejanza donde una parte de la figura guarda semejanza con la figura completa. Esto se puede observar en la figura 3, en el triángulo de Sierpinski. En la figura 4 vemos un bosquejo de cómo se construye la espiral áurica siguiendo la sucesión de Fibonacci. Esta espiral siguen los halcones cuando se lanzan a la caza ocupando el mayor campo visual; también los ciclones o la conformación de las galaxias… En fin, en el mundo real no existen los fractales como tampoco existen la esfera o la línea recta. Pero la esfera es un privilegio que utiliza la naturaleza para proteger y para constituirse como la superficie más pequeña que encierra mas volumen. Pero son estos modelos ideales como los fractales quienes mejor explican las formas de la naturaleza que sigue una dinámica no lineal. Es así como la piña o el girasol conforma sus frutos, siguiendo el tránsito descrito por la circunferencia áurica. Esta circunferencia se construye con la proporción áurea, es decir, 0.618 * 360º = 222,5º. La parte restante de la circunferencia quedará en 137,5º. Las pipas de girasol se irán colocando siguiendo éstos ángulos desde adentro hacia afuera, siempre a 137,5º del último elemento formado, con la peculiaridad de que nunca se repite posición ni se llega al origen. Así en la espiral de una torta de girasol apreciaremos 34 líneas espirales que giran a derecha y 21 a izquierda. Y si el apasionado lector sigue con atención esta disertación caerá en la cuenta de que los brotes y las hojas de un árbol se colocan siguiendo fractales, es decir, copiando piezas más pequeñas que el original con una proporción áurea (1/Phi). De esta forma las ramas no se tocarán y ocuparán el máximo volumen en la mínima superficie. Además, el grosor de una rama de un árbol equivaldrá a 1,618 tomando como unidad la rama superior. En fin, amigos, estamos tratando de la belleza de los números o mejor dicho de los números de la belleza o belleza mágica pues ahí están los tres pétalos de los lirios, los cinco de las petunias, ocho de las peonías, o los trece de la hierba de Santiago o las caléndulas, los veintiuno de la flor de la achicoria o los treinta y cuatro de muchas margaritas. Así que con este lenguaje del universo nos acercamos a la belleza. Números que en botánica siguen la Ley de Ludwig. Amigos de esta aventura que es la vida: temo que esta crónica de hoy, este “post” acabará con esa visión romántica de la naturaleza, de las nubes, de las flores… y ya no la veremos con los mismos ojos que antes. Y de la misma forma que el poeta romántico inglés John Keats dijera que Newton había destruido la poesía del arco iris ahora vemos cómo los fractales han desvelado muchos de los enigmas de la naturaleza que sin dudas nos adentrarán en nuevos desafíos. Se hace más necesario que nunca enseñar a los niños la belleza, la belleza del conocimiento, la belleza de los números para que comprendan la naturaleza.

jueves, 16 de junio de 2016

ESPLENDOR EN LA HIERBA

No. No se trata de la película de Natalie Wood. Si prestan atención les contaré que a primeros de junio el campo está en plena ebullición y que a mediados de mes la estepa, la jara, ha florecido ya con sus hojas pringosas. Sí, y el bosque alcanza todo su esplendor. Hace unos días corría por el camino de las Rozas y jadeante me paré en el margen apoyando las manos en las rodillas. El borde del camino era un sarpullido de colores con las amapolas y los cardos de protagonistas. Me quité el sudor de la frente y adivinad mi sorpresa: ¡una oruga de Papillo machaon (cola de golondrina)! Allí estaba apostada en una hoja suculenta de Verbascum thapsus (gordolobo). La sujeté con la vista, frente a mi, y lucía sus colores crípticos y sus puntos aposemáticos. Esta oruga puede multiplicar su peso por mil en quince días (es una máquina de tragar). Larva, oruga, pupa o crisálida y mariposa. Un lepidóptero de los mas bellos que podemos disfrutar en Quintanilla, junto con la mariposa Podalirio. El nombre de ambas proviene de los hijos de Asclepio (Esculapio), el dios griego de la medicina. Se dotan de ocelos y falsas colas para evitar a depredadores. ¡Ay, la fugacidad de la vida! -que diría Virgilio.

jueves, 26 de mayo de 2016

EL ENGAÑO Y LA MENTIRA EN LA NATURALEZA

Una pregunta nos asalta… ¿Los machos somos capaces de hacer cualquier cosa por sexo? La reproducción es un desafío para los seres vivos pues nuestra eficacia biológica se mide por la supervivencia y por la descendencia. Para ambos menesteres la vida utiliza una herramienta eficaz: el engaño. Robert Trivers nos dice que la mentira es muy abundante en la vida y el autoengaño sería frecuente en los seres humanos pues no siendo conscientes de que nos engañamos podríamos más fácilmente engañar a los demás, como lo hacen otros seres sociales. Y nuestro cerebro, fruto de la evolución, para que no tenga contradicciones, se serviría de la fantasía para presentar cosas que no están y, asimismo, ocultar cosas que están. El engaño y la mentira se convertirían, así, en recursos evolutivos primordiales. Ya dijo Darwin que algunos mamíferos tenían más éxito de apareamiento que otros pues la hembra busca recursos relevantes para la reproducción. Así que no me olvido de aquellas conductas de cortejo de las que alardeamos los buenos mamíferos: aún me veo allí pavoneándome de genes sanos ante mi pareja. Es verdad que quise presumir de fortaleza, pero ni logré saltar un arroyo, ni un seto, ni caminar sobre una balsa de basura sin hundirme. Pero aún a riesgo de mi supervivencia creo que aquello mereció la pena pues pude demostrar mi eficacia biológica: conseguí la descendencia. Estas conductas de mentira, engaño y competencia no son exclusivas de mamíferos. La habilidad evolutiva del engaño se da tanto en las plantas como en los animales: los cecidios o agallas son una muestra de coevolución entre insectos y plantas. Plantas como las orquídeas, que asemejan sus pétalos a abejas hembra para seducir a los abejorros y convertirlos en polinizadores. En el Cretácico (142-65 m.a.) algunas angiospermas como las orquídeas (plantas con flores que procedían de gimnospermas), con su ilimitado potencial evolutivo, modificaron sus flores, el tamaño y la forma, el color y olor, para procurarse atractivas a los animales polinizadores. Ya Linneo había descrito este género “Orchis” (testículo) que utiliza el engaño para evitar la autofecundación y facilitar la fecundación cruzada. De esta forma, pájaros, murciélagos, escarabajos, mosquitos y abejorros son engañados con comida o con la promesa de encontrar pareja. Las modalidades o estrategias de engaño que pueden utilizar las especies se resumen en tres. El mimetismo Batesiano o aposematismo, cuando los animales aparentan a otras especies más agresivas como el Torcecuellos que al verse atacado por mustéridos se hace pasar por una serpiente mediante ruidos y movimientos, o las mariposas, que expresan ocelos y llamativos colores para ahuyentar a depredadores, o moscas inofensivas que imitan a avispas así como la falsa serpiente coral o serpiente rey inofensiva pero que imita los colores de las corales venenosas. El mimetismo Mulleriano, cuando dos especies (ambas peligrosas) crean señales semejantes para indicar a depredadores que no deben ser comidas, como las rayas amarillas y negras de avispas, ofidios etc… Por último, la cripsis o camuflaje, como ese tritón que se confunde con los musgos, la mantis orchidea (una maestra del camuflaje y la emboscada), el camaleón, el búho, los fásmidos como el insecto palo, la flor pasionaria, que tiene flores similares a los huevos de la mariposa Heliconius para señalarle que allí no ponga más huevos y, además, produce azúcares que atraen a hormigas, y el pulpo. Y las especies pueden utilizar más de una estrategia conjuntamente. ¡Y en esto consiste la vida! En transmitir genes y asegurar la siguiente generación. Entonces, ¿de qué ventajas disfrutan las especies sexuales, aquellas con dimorfismo sexual, como los mamíferos? Pues de que disponen de más variabilidad, flexibilidad y plasticidad para transmitir genes y afrontar cambios ambientales. También se vería favorecida la eliminación de mutaciones deletéreas pues, aunque la selección natural trabaja en individuos, los beneficios se aplican a las especies. Pájaros y mamíferos suelen ser más grandes, fuertes y coloreados, como los pavos reales y los ciervos, que ejercen su atracción con su “sex-appeal”. Aún a riesgo de su supervivencia son formas de selección sexual. Los mamíferos machos suelen tender a la poligamia (pues no son imprescindibles para la prole), aunque la monogamia se vería favorecida si la supervivencia de los más jóvenes aumentase por el cuidado de ambos padres.

martes, 5 de enero de 2016

ROSA CANINA

Tengo un interés natural en saber cómo funcionan las cosas y la ciencia, ese ejercicio intelectual humilde y apasionante, nos proporciona las mejores respuestas frente a la incertidumbre. ¿Acaso no es apasionante conocer cómo se relacionan los seres vivos, por ejemplo los insectos y las plantas? El pasado domingo salí a correr por el camino de las Rozas. Antes de llegar a Báscones, al borde de una senda se apostaba un rosal silvestre -de la especie Rosa canina- desnudo de hojas y salpicado de escaramujos, que lucían como adornos navideños. Me paré y observé en un tallo una formación apelotonada y peluda, de color caoba. ¡Ya te tengo! –me dije. La arranqué y la llevé a casa para diseccionarla. Sin duda era una agalla, un fitoma o cecidio. Se trata de una neoformación inducida por un insecto, la avispa Diplolepis rosae, Hymenóptero de la familia Cynipidae. En inglés se conoce como nuez de bilis (gallnuts), por el sabor amargo de los taninos que segrega el rosal silvestre para precipitar las proteínas del invasor. Las agallas se utilizaban como colorantes. Las ninfas de estas avispas de tórax negro y abdomen rojizo viven dentro de la agalla, y se conocen fósiles de 300 M.a. de esta agalla. Una relación que interesa para conocer cómo interaccionan y responden los seres vivos.

domingo, 28 de septiembre de 2014

UN RELOJ DE SOL DE TRES CARAS

Le dije a uno de mis mejores amigos, Javier Santamaría, que el reloj mas preciso era aquel que estaba parado pues da dos veces al día la hora exacta. En fin, esta ironía era de Lewis Carroll en su “matemática demente”- Claro, que la precisión no significaba que fuera exacto pues un reloj parado no vale para saber la hora y es mas importante la validez que la precisión. Así que manos a la obra. Javi, que siempre ha sido un tipo ingenioso, con capacidad inventiva, curioso y paciente – no he conocido a nadie como él y mi primo Luis para escrutar la naturaleza- se puso manos a la obra y se decidió a construir un reloj de sol; bueno, tres relojes de sol en la misma piedra: uno horizontal y dos verticales, con declinación -me dijo-. No necesita pilas, ni cuerda, y la precisión es en torno a un minuto. Esta aventura le ha dado mas de un dolor de cabeza pero hoy está orgulloso de haberse devanado los sesos, de haber arrancado esos secretos desconocidos a la naturaleza. ¿Y por qué tres le dije? ¿Acaso dudas de la validez? Caes- le dije- en aquella falacia del pregonero, aquel que compraba tres periódicos iguales para ver si era verdad lo que decían. Pero a Javi le estimulan los retos y empezó contándome cómo calculó el meridiano del lugar, sobre la necesidad de ajustar el reloj a la longitud de 3 grados oeste donde está situado Quintanilla del Agua y que supone mas de 12 minutos de retraso respecto de nuestra referencia, el Meridiano de Greenwich. El gnomon, que apunta al polo celestial, está dirigido al norte y su inclinación depende de la latitud del lugar (42 grados N en Quintanilla); En fin, que para tener esa precisión de un minuto se necesita de la ecuación del tiempo pues la tierra gira, en primavera y otoño, a una velocidad de 23h. 56´23´´ mientras que en verano e invierno gira una vuelta en 23h. 55´43´´. También me dijo que me pasaría los ángulos entre las marcas de las horas para que me construyera mi propio reloj porque si estuviésemos en el Ecuador cada hora comprendería 15 grados pero estamos a 42 grados de latitud. Meritorio el esfuerzo que ha hecho mi amigo Javi por esa aventura del saber. Hoy existen aplicaciones como http://sundial.damia.net en la que se puede elegir el tipo de reloj de sol, te lleva a Google maps para localizar el lugar y la declinación de tu pared y le das a imprimir. Conociendo a Javi me temo que no se conforme con este reloj de tres caras y ande dándole vueltas al reloj analemático ,construido en el suelo con el gnomon vertical del propio cuerpo, por lo que deberá construir ahora no uno sino doce relojes, uno para cada mes del año.

lunes, 15 de septiembre de 2014

EL YUSO SE HA QUEMADO

Aunque confieso que no soy seguidor de una ética ambiental biocéntrica -aquella que reivindica igual valor para todos los seres vivos- pues en un conflicto entre hombres animales y plantas yo me posiciono como antropocéntrico, en fin aristotélico que se siente uno, he visto como una abubilla pisoteaba las cenizas entre estepas, quejigos y enebros calcinados por el fuego… ¿Y cómo no regresar del estío con un lamento? Por ello he querido ilustrar este post con estas imagenes lastimeras que han quedado grabadas en mi retina -a sangre y fuego que diría Neruda- del incendio del monte “El Yuso”. Miedo, pena, rabia… sentimientos que denuncian un mundo rural desamparado, frágil, como un anciano que se enfrenta a un entorno hostil y que ve amenazada su existencia por la soledad, por una caída quizá, o por el descuido. Fui testigo del incendio que el pasado uno de septiembre asoló buena parte del “Yuso”, ese reino de las sombras de 700 has. que compartimos Puentedura y Quintanilla del Agua y es difícil sustraerse a algunas reflexiones sobre el suceso: la primera, la impresión subjetiva que queda cuando el monte se quema que no es otra que la de pérdida de la memoria individual -como en el Alzheimer- y colectiva, el sentimiento de nostalgia por unos lugares de gran valor ambiental, espiritual y material. También significa una pérdida de futuro por el valor ecológico del bosque donde se posa la biodiversidad y el CO2. Queda este otro testimonio gráfico, como si de un epitafio se tratase, de la inicial de la dueña -la F de Felisa-, chamuscada en un tronco de enebro. La segunda, los datos objetivos: se ha perdido la mitad del monte. Como si un anciano perdiera la mitad del calcio de su esqueleto, se ha perdido un ecosistema que alberga infinidad de especies: se han perdido sabinares, esa madera imputrescible, y quejigos y encinas centenarias que daban cobijo a rabilargos, águilas, córvidos, estorninos y abubillas… (como aquella superviviente que he visto sorteando estepas y enebros y paseando sobre un suelo tórrido y cadavérico). La administración ha hablado de causas antrópicas, quizá de negligencias, de la necesidad de limpiar y repoblar, pero no ha reparado en la eficacia de los medios antiincendios, en la ausencia de planes de prevención (concentración, caminos…) en la información y sensibilización de la población. Por último, la percepción social del suceso. Me temo que la población no siente aquello de “cuando el monte se quema algo suyo se quema” -que decía aquel “slogan” del ICONA-. Tengo la impresión de que la legislación sobre montes es vista como algo elitista que no tiene en cuenta las necesidades de la gente; no hemos de olvidar que un monte útil estará mas protegido y preparado para conservar los recursos naturales.

martes, 1 de octubre de 2013

EL FINAL DEL VERANO LLEGÓ...

Sí, como la canción del Dúo Dinámico. El pasado fin de semana ví en Quintanilla del Agua a las golondrinas, prestas a partir, enfiladas y posadas en formación sobre los cables de la luz, como si hubiesen recibido instrucciones marciales y precisas de los astros. Pero este mensaje de la llegada del otoño no sé si ha calado bien en algunas plantas. Y lo digo porque el post de hoy trata de contarles la floración otoñal que han padecido mis manzanos. Sí, así como lo leen. Parece que la duración de las noches, el fotoperiodismo, es el mecanismo que determina el comportamiento estacional de muchos organismos, lo que les permite anticiparse a lo que se avecina (en nuestra tierra qué otra cosa que el frío y cambios nada halagüeños en el ambiente). Pues bien, digo mal. Hete aquí que mis manzanos, bien por estar cerca de las bodegas, o por estar estresados (casi se queman en un incendio este verano)no saben que lo que se avecina son noches cortas. No, que no viene la primavera por mas que luzcan hermosas flores hermafroditas (los manzanos se polinizan con pólenes de otros árboles -por aquello de la diversidad- a través de abejas y avispas, pues son melitófilas). Me temo que por muy generosos que sean mis manzanos para ser fecundados estas flores no tendrán fruto. Aún recuerdo un ingenio de mi padre: un despertador en el gallinero que accionaba un interruptor de la luz a las cinco de la mañana. Aquella era la única forma de comer huevos en invierno, pues las gallinas necesitan 16 horas de luz y no las teníamos. Mi padre, que está en el otoño de su vida, también sincroniza sus relojes biológicos. ¡Voy a tener que decir a mi padre que ponga un despertador a los manzanos!

lunes, 6 de mayo de 2013

APUNTES DEL NATURAL

Amigo lector, un convento es un buen lugar para pensar y si prestas atención te contaré… Por fin había llegado el primer fin de semana de mayo, refulgente y propicio para la reconciliación con la naturaleza. Lo mejor, tomar unos apuntes del natural. Como jugábamos en Silos decidimos seguir la consigna de la Orden, unos a orar y otros al campo de fútbol, frente al Convento de San Francisco. Opté por lo primero, pues para un equipo de presupuesto asceta como el del C.D. Quintanilla del Agua éste es nuestro principal activo. Desde el atrio del recinto se divisaba la hierba del campo lista para la contienda, de un verde intenso sobre fondo azul y colinas cárdenas en el horizonte al estilo pantalla de Windows. Estaba pateada en las áreas, en forma de tonsura en el círculo central y mas que rasurada por las bandas –como los monjes cuando disputan los partidos en las noches oscuras-. Y por el exterior de las líneas de banda las “chiviritas” revoloteaban como espectadores alborozados por la inminencia del comienzo de aquel partido místico. Por un instante sentí la tentación de saltar al terreno de juego pero, de inmediato, me acordé de Wordsworth: “aunque ya nada puede devolver la hora del esplendor en la hierba… la belleza siempre perdura en el recuerdo”. Además el domingo tenía que correr la clásica antes llamada “Los Buitres” y ahora Mataviejas o Puentedura – Ura y no es cuestión, como me pasó a mi, que tú intentes convencer, a quienes nos animan durante el trayecto a terminar los diez kilómetros del recorrido, de que aquello es una carrera mata-viejos, o que les digas que ya pesan los años, porque te van a soltar, en un ataque de sinceridad, que lo que te pesan son los kilos. Vamos, que decidí pasar de aquellos tiempos épicos a estos otros mas líricos. Así es que desde el convento, aquella impresión primaveral -a modo de magdalena de Proust- me transportó al territorio de la infancia, de la felicidad. No sé cómo pero allí, sin apenas darte cuenta, quedas cegado por la luz de aquel lugar eterno, por la belleza sin abalorios de los montes, por el estruendoso silencio de las piedras, por el zumbido de las golondrinas que se afanan en sus requiebros; en fin, prendado de la naturaleza agreste, elocuente y persuasiva de estas tierras. Y os preguntaréis ¿A qué fin viene este prólogo sobre poesía popular? Pues porque de la misma forma que las imágenes esculpen nuestra memoria, quiero rescatar del desván de mis recuerdos la poesía de Eduardo Fraile Valles, el poeta que reconoce gozar de la dicha de poseer tres infancias: en Madrid, en Valladolid y en su pueblo, Castrodeza. Eduardo fue mi maestro en el cenáculo literario de aquellos días en los que yo presentaba mi libro de cuentos: “Briznas”. Y estuvo en Burgos el pasado jueves acompañado de Oscar Esquivias y de José Gutierrez Román. Presentó su cuarto libro “Ícaro and Co.” de, éste sí, su proyecto de siete libros “Apuntes del Natural”. Guardo con mimo y dedicación el ejemplar 290 de su anterior obra: “Y de mi sé decir”. Y ya que es preciso terminar con la prosa del día a día, y como nadie ignora que a los artistas sólo alaban sus amigos y familiares –que diría Félix de Azúa-, yo no quiero pasar por sospechoso y aquí dejo este apunte, este post pleonásmico, dedicado a un gran poeta que novela en verso con voz clara e intensa.

jueves, 14 de junio de 2012

LOS CINCO DEDOS DE LA EVOLUCIÓN

“Nada en Biología tiene sentido excepto a la luz de la evolución” –dijo Theodosius Dobzhansky-. Esta idea ha inspirado también a la medicina evolutiva, ofreciéndole un marco conceptual para comprender la enfermedad humana.
La evolución es el cambio en el conjunto de genes de una especie o población; el cambio en su acervo genético. Todos los seres vivos evolucionan constantemente y sin dirección hacia progreso alguno, pues no existe el diseño perfecto, debido a los cambios ambientales. La idea, humilde, nos permite prescindir de la metáfora de un cuerpo diseñado por un ingeniero o Dios Hacedor. Veamos cómo se produce este cambio… Según el Neodarwinismo (teoría sintética) los cambios en las estructuras y en los organismos, incluso en las especies, se producirían por una “lluvia fina” a través del tiempo: la microevolución, de la que la selección natural es solo uno de cinco mecanismos responsables de dichos cambios. Algunos hablan de macroevolución para hablar de cambios en las especies (especiación) para referirse a la idea de Darwin de que todos los seres tenemos un antecesor común. ¡Vámos!, que todos los seres tenemos un pariente primitivo, un tronco común en el árbol de la vida. Pero, de cualquier manera, la macroevolución no sería otra cosa que microevolución; el mecanismo, el cómo, sería el mismo a nivel molecular (ADN). Por ejemplo, los Tetrápodos (cuatro extremidades) pertenecen al Reino animal y Philum de los cordados. Son animales como Aves, Anfibios, Reptiles y Mamíferos que presentan Homología (un mismo origen en el árbol de la vida), es decir huesos con dedos en las extremidades pero con distintas funciones: patas y dedos en los reptiles y anfibios, alas en los murciélagos (mamíferos) o aletas en los pingüinos (aves).

Y… ¿Cómo explicar la microevolución, esa sutileza que conduce a la variabilidad de la vida, al cambio en el acervo genético de las poblaciones?. Una forma original de explicar los cincos mecanismos es mediante la analogía de la mano: “Los cinco dedos de la evolución”, original del profesor de biología Paul Anderson:
- El dedo meñique: representaría a las poblaciones pequeñas, aisladas. Imaginemos un buque con 20 personas que naufraga en una isla. La mitad de las personas son pelirrojas, por lo que el acervo genético de esa población será de un 50% para ese carácter. Si por una epidemia u otra causa mueren cinco pelirrojos, ahora la prevalencia de ese carácter será de 5/15 (33%). Como una especie se define por la capacidad de reproducirse entre sus miembros, pequeños cambios en poblaciones aisladas pueden originar nuevas especies.
- El dedo anular significará la pareja, el sexo como una forma de barajar genético. El azar influye en la meiosis y en los genes a transmitir. Es la deriva genética que puede aumentar genes en la población. Si en nuestra población ficticia de pelirrojos no se emparejara ninguno acabarían desapareciendo.
- El dedo medio simbolizará las mutaciones, que añaden genes a la población y variabilidad. Los humanos tenemos versiones diferentes de un gen (dos alelos, uno de madre y otro de padre). Son los llamados polimorfismos, muy frecuentes en insectos y peces. Si aparece una mutación nueva, por ejemplo un nuevo color de pelo, cambiaría el acervo genético de la población.
- El dedo índice significará el movimiento, las migraciones, el flujo de genes. Si emigran pelirrojos, si se van, cambiará el acervo genético de la población.
- El pulgar, por último, simbolizará el mecanismo de la “selección natural”, único mecanismo que es adaptativo. Es un efecto, más que una causa, por la que los individuos mejor adaptados tienen más éxito reproductivo. Por ejemplo, la Biston betularia, la polilla inglesa del abedul que muestro en la foto, cambió el color de sus alas de blancas a negras para mimetizarse y ocultarse de los pájaros. Ocurrió en el periodo desde 1850 a 1900 debido al hollín de la industria, que ennegreció los abedules. El mismo pulgar es un efecto de la selección natural.  
La selección sexual es una forma particular de selección natural: el pavo real exhibe sus buenos genes con plumas brillantes (para reivindicarse libres de parásitos) y con numerosos ocelos, en clara ostentación de poderío y éxito reproductivo. Todo aún a costa de arriesgar su supervivencia haciéndose presente a los depredadores. Es el llamado “pleitropismo antagónico” o maximización reproductiva.

Existen buenas adaptaciones como la del pelirrojo que vive en latitudes altas para así captar mejor la vitamina D o la de la piel negra en el ecuador para protegerse de las radiaciones ultravioleta. También se conservan caracteres heterocigotos, como la anemia de células falciformes, que a pesar de ser mala hemoglobina protege del paludismo. Otra ventaja heterocigótica que se mantiene es la defensa frente a enfermedades intestinales en la fibrosis quística (FC).Cuando los cambios ambientales o culturales son favorables, como la disponibilidad de la leche del ganado en el neolítico -cuando aparecieron antígenos nuevos como la leche, el huevo y el gluten-, el hombre evolucionó hacia la tolerancia a la lactosa.

Pero también existen malas adaptaciones como: la celiaquía, que es una enfermedad autoinmune por intolerancia al gluten de cereales como el trigo, cebada, el centeno y la avena. El brazo corto del cromosoma 6 presenta un marcador DQ2 presente en el 30% de la población pero en el 95% de los celiacos. Otra maladaptación es el llamado genotipo ahorrador o “thrifty”, útil en periodos de hambruna pero perjudicial y facilitador de la obesidad actualmente. También la co-evolución entre gérmenes patógenos y humanos hace que ante un ambiente hostil para los gérmenes, como es la presencia de antibióticos, debido a su ventaja reproductora los patógenos se adaptarán y aparecerán las resistencias a los antibióticos con la inevitable guerra armamentística. Esta misma coevolución sustentaría la hipótesis de la Higiene como responsable del incremento de las alergias debido a una falta de regulación de la respuesta Th2 ante la falta de estímulo de los parásitos frecuentes en otras épocas.

Amigos, esto ha sido todo...  Hemos visto una nueva forma de entender la medicina, el diagnóstico, la patogenia y el tratamiento. Una nueva forma de entender la enfermedad humana como adaptación o desadaptación y como ya explicó el patólogo español Dr. Roberto Novoa Santos (1885-1933) en su "Patología General". Un saludo a la evolución.

lunes, 20 de febrero de 2012

BIRD WATCHING. JUANTXU: LAS AVES, EL COLOR DE SUS VIDAS



El pasado sábado 11 de febrero asistí en Burgos a la exposición “Las aves, el color de sus vidas” guiada por el autor, el profesor mirandés, licenciado en Bellas Artes, Juan Antonio García Pérez (Juantxu). Un viaje por el fascinante mundo de la ornitología que el naturalista cultiva mediante la fotografía con telescopio (digiscoping). Me acompañaron mis sobrinos Israel y Darío Yáñez, entusiastas aficionados a observar, contar –en sentido literal y en sus blogs- y fotografiar aves. En Quintanilla del Agua no somos pocos quienes nos consideramos apasionados de la naturaleza – Lolo Mata, Ángel Velasco, Fernando Román, Javier Santamaría… -, quizá imbuidos de aquel espíritu que nos transmitió el amigo Félix Rodríguez de la Fuente, o bien por las enseñanzas -también sobre el mundo de las aves- de quien fue nuestro maestro Don Daniel Sadornil (D.E.P.), o bien por esos parajes y ecosistemas que disfrutamos en el Arlanza.

Los pajareros únicamente necesitan ojos, oídos y cerebro para observar aves (birding), pero esta artística afición no está lejos de la ciencia ya que en cualquier estudio observacional siempre subyace una intencionalidad analítica. Y no son sólo unos nostálgicos y románticos de la biodiversidad y la protección de la naturaleza, sino que esta afición supone, además, una oportunidad para la ciencia popular, para involucrarse en proyectos como “BirdWorld”, de la Royal Society for the Protection of Birds, (www. rspb.org.uk), que cuenta con más de un millón de miembros Y que les permite participar en proyectos científicos de la naturaleza.

Aunque para nostalgia de pájaros las imágenes que guardo en la dulcedumbre memoria de mi infancia. Recuerdo al “tío Pajarero”, aquel hombre menudo, de tez lechosa, que veraneaba junto al bar Plácido-en la carretera- ataviado de un traje de lino blanquecino y sombrero Panamá a juego. A los chicos del pueblo aquel veraneante nos parecía otra ave exótica más entre aquellas que estaban de paso, como una golondrina trajeada entregada a su tarea diaria: ir a la Fuente de Vallidiez a cazar con liga los sietecolores, los colorines (como se conocen en Burgos los jilgueros). O qué decir de otra imagen, en sepia, de aquellas tardes en bicicleta, con mi primo Luis (D.E.P.), a la búsqueda y captura de nuestro ave del paraíso –el abejaruco- en los taludes del río Arlanza. O aquella otra, ahora en blanco y negro, de una tarde de domingo –íbamos por Jalón “el mellizo”, “el colorín”. Javier Santamaría y yo- en la que pude presenciar una pelea fantástica: dos parientes, un lagarto y una picaza, se disputaban encarnizadamente la rama de un árbol.
Sí, he dicho bien, parientes. ¿Acaso las aves no son otra cosa que reptiles o dinosaurios con alas? Fijémonos en las escamas de las patas de las gallinas, o en que ambas especies depositan huevos, o en las membranas nictitantes de los ojos –muy grandes a expensas del olfato-, o en que los glóbulos rojos de ambas especies contienen núcleo.
Y… ¿qué decir de las plumas? Pues que evolucionaron a partir de escamas y que su función originaria era la de dar calor antes que volar –nuevas estructuras suelen emerger de viejos genes-. Y la forma y el color de las mismas permiten el comportamiento social y sexual de las aves adquiriendo las funciones de cortejo y camuflaje (esas señales o semántica de los colores brillantes). Las aves presentan unos conos especiales en la retina que les permiten percibir desde colores infrarrojos (de longitud de onda hasta el mm, o radiaciones calóricas como las que emiten los mamíferos según su temperatura), hasta percibir radiaciones ultravioleta o luz negra (de longitud de onda de unos cientos de átomos que se hacen visibles con ciertos materiales como orina o sangre).
Con las explicaciones de Juantxu revivimos todas estas estrategias de supervivencia de las aves. Una tarde para la consiliencia entre la ciencia y el arte.

martes, 20 de abril de 2010

GALLARONES


Si prestan atención les contaré lo creativa que es la vida. Tanto, que cambia constantemente el mundo. Las plantas aprendieron a comer del sol; mas tarde, los animales aprendimos a comernos a las plantas. Y aquí seguimos, con esa creatividad de la vida, con otra carta de ciencia de este diletante - carta a uno mismo, que diría Don Ramón Gómez de la Serna-. En esta ocasión hablando de Gallarones, de esta curiosa ínteracción ecológica y evolutiva entre animales y plantas. La fotografía es una cortesía de mi sobrino Israel Yáñez Ortega, un aficionado observador de la naturaleza que cada fin de semana ameniza su blog escrutando los mas bellos y recónditos parajes de Quintanilla del Agua.
Cuando éramos niños pensábamos que una gállara, o un gallarón, era el fruto del roble. Nos cautivaba su forma, y los recogíamos para jugar, o para fabricar pipas vaciando su polvoriento contenido, que también se ha utilizado para curtir pieles y como colorante.
Pero...¿Qué es un Gallarón?
Es una cecidia o agalla vegetal; una hipertrofia de una planta inducida por virus, bacterias, hongos (fitocecidias), o por gusanos, ácaros o insectos (zoocecidias). La más famosa de las cecidias es el gallarón del roble, ocasionado por un insecto, el Andricus quercustozae, del Orden Hymenóptero, Familia Cynipidae. Y como este insecto hay unas 13.000 especies de insectos gallícolas, que no únicamente buscan alimento y protección en las yemas de las plantas, sino que inducen una reacción en ellas. El insecto pone la larva en la yema del árbol entre febrero y abril, y el gallarón completará su desarrollo entre julio y agosto.

lunes, 21 de diciembre de 2009

INSECTOS SOCIALES




Siempre me ha fascinado la organización social de estos insectos tan pródigos (interesan también por razones económicas, como la producción de miel), tan numerosos (el peso de las hormigas que habitan el planeta iguala al de la humanidad), y tan prodigiosos en su funcionamiento - como un organismo dividido en funciones según las células de distintos sistemas o tejidos, a veces sin control pues ocasionan plagas-.Estos insectos sociales son Himenópteros (avispas, abejas y hormigas) e Isópteros (termitas). Los insectos sociales suponen un 2% de las 900.000 especies conocidas.
Las colonias son superorganismos, estructura intermedia entre organismos y ecosistemas. Un rasgo distintivo de estas sociedades de insectos son las "castas estériles", lo que supone un contratiempo en la tesis de la selección natural. Aunque la Teoría de la Evolución es una propuesta de explicación de los fenómenos biológicos, lo cierto es que la selección natural no explica todas las estructuras biológicas complejas -pese a la opinión de los neodarwinistas-, pues no todas las innovaciones en biología se han efectuado por este mecanismo (en microevolución tenemos ejemplos de mutaciones, "drifts", migraciones etc...). Lynn Margulis visitó Burgos el 30 de octubre de 2008 y nos explicó la simbiosis, un ejemplo de innovación, distinta a la selección natural, para formar células eucariotas. Se trataría de una selección por módulos biológicos,no únicamente por genes o ladrillos, sino por módulos o habitaciones completas como simbiosis, duplicaciones, polaridad...(nos dice Javier Sampedro en "Deconstruyendo a Darwin").
La explicación Darwiniana a ese supuesto altruismo, "Kin selection" o selección de linaje se debe a William D. Hamilton quien, en 1964, propuso que se puede contribuir a la aportación genética de las siguientes generaciones favoreciendo la reproducción de parientes. En este caso se favorecería a las hermanas, con las que comparten 3/4 de parentesco genético - o probabilidad de compartir alelos-, frente a 1/2 de parentesco genético con sus hijos si las obreras se decidieran a reproducir (en sistemas diploides como el humano, la similitud genética entre padres, hijos y hermanos es de 1/2). Este hecho se conoce como haplodiploidía, mecanismo por el que las hembras ponedoras de huevos deciden o bien no aparearse -en cuyo caso tendrán machos haploides con un juego de genes de la madre-, o bien aparearse -en cuyo caso tendrán hembras diploides, con dos juegos de genes, 1/2 del padre y 1/2 de la madre-. Este supuesto "egoismo " inteligente del gen sería válido hasta alcanzar colonias con razón de feminidad 3/1. ¡Claro! Siempre se corre el riesgo de "obreras egoistas", que intenten reproducirse, aunque parece que existe un sistema de obreras policía que tratarían de impedirlo. Para Edward O. Wilson, ganador del Pulitzer en 1991 con "The Ants", las colonias serían fábricas dentro de fortalezas. Si se daña un nido, numerosas obreras acuden a repararlo (selección natural dentro de la colonia); pero parece mas verosimil la selección entre colonias (colonias con obreras reparadoras sobrevivirán mejor que colonias sin obreras reparadoras). Este incremento de la eficacia biológica según una jerarquía de procesos evolutivos (individuos, grupos, poblaciones...) se ha denominado teoría de selección multinivel. Y par terminar con el lenguaje enunciativo endulzo esta carta con una imagen, el abejaruco, la mas bella de las amenazas de la colmena. (La fotografía del abejaruco en el Arlanza es una cortesía de Luis Daniel García del Pozo)

jueves, 12 de noviembre de 2009

CHIRRIANTES GOLONDRINAS



Cayo Valerio Cátulo, en sus doctos epigramas, nos habla del Chotacabras, esa enigmática ave crepuscular, más grande que un mirlo, de vista nocturna como la lechuza, y que por las noches saborea la leche de los establos. Tiene grandes ojos negros, cola larga y cabeza aplastada. Perdura esta creencia -equivocada- quizá por presentar una enorme boca -es un ave insectívora-, o por esas vibrisas o cerdas que tiene en la base del pico y que le hacen desagradable a muchas personas. Su nombre científico es Caprimulgus ruficollis. También se le conoce como "Engañapastor". Es un ave migrante que llega a nuestro país hacia el mes de abril y anida en el suelo. En el blog amigo Aves del Arlanza se señalan avistamientos en Quintanilla del Agua. Sabemos que la migración es un fenómeno natural, tanto en las personas como en los animales. Ahí tenemos a los emigrantes que viven en nuestro pueblo, con el único equipaje de los sueños y el futuro de sus hijos - como las golondrinas- en busca de casa, calor y trabajo. El citado blog también habla de avistamientos de otras aves migrantes, de la golondrina dáurica, que recientemente ha colonizado nuestro país y ha anidado en Quintanilla del Agua. Como yo también emigro, a mediados de septiembre atravesé Ura en mi tradicional excursión de fin del verano -mejor debería decir incursión-. Sí, paisaje místico que parece adentrarse en la garganta del Mataviejas, custodiado por la atenta mirada de buitres leonados; allí, posados, como centinelas, en las quebradas cuestas.
En Quintanilla hay doctos ornitólogos y excelentes aficionados a los pájaros. Ambos se conocen a la perfección las especies. Ese día, como buén aficionado, equipado de mochila y prismáticos, parecía un auténtico inglés oteando el sendero en busca de pájaros. A propósito del inglés... se atribuye a Carlos V aquella definición -invadida de tópicos- sobre el lenguaje que afirma: "el francés se ha hecho para hablar con las damas, el español con Dios y con los soldados, el italiano con los ángeles, el inglés con los pájaros, y el alemán con los caballos." Por el sendero aviones roqueros -sedentarios- lanzaban navajazos y puntadas al aire en sus alardes acrobáticos. Al volver a casa merodeaba una mariposa Chupaleche (Iphiclides podalirius) con su color atigrado y sus escarapelas al viento que se confundía con un cometa. ¡Ahhh...! En el Arlanza se hablan todos los idiomas.