El próximo 18 de agosto de 2019 presentamos otro ensayo de la serie Literatura viva que nos auspicia la Asociación Cultural Territorio Artlanza: HERBARIO DEL ARLANZA; un título que sigue a otro, "Bestiario del Arlanza", que presentamos en 2016. Ya dijimos entonces que la naturaleza es la causa y ocasión de todos los libros y de las plantas no diremos que tienen conciencia, pues no tienen cerebro, pero saben en que momento viven, interactúan con el medio y disponen de muchas estrategis para afrontar las múltiple amenazas que les acechan. La portada hace honor a un género característico de estas tierras austeras, frugales, espartanas...pero llenas de belleza: Sedum. Se tratan de plantas suculentas, de la Familia Crassulaceae, muy adaptadas a la sequía, con hojas carnosas y flores hermafroditas de cinco pétalos., generalmente blanzas, amarillas o rojas. En concreto la portada se ilustra con Pistorinia hispánica, fotografiada en el Risco, en Quintanilla del Agua en junio de 1917; también se conoce como "uña de gato" o "vinagreta".
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lunes, 29 de julio de 2019
HERBARIO DEL ARLANZA
El próximo 18 de agosto de 2019 presentamos otro ensayo de la serie Literatura viva que nos auspicia la Asociación Cultural Territorio Artlanza: HERBARIO DEL ARLANZA; un título que sigue a otro, "Bestiario del Arlanza", que presentamos en 2016. Ya dijimos entonces que la naturaleza es la causa y ocasión de todos los libros y de las plantas no diremos que tienen conciencia, pues no tienen cerebro, pero saben en que momento viven, interactúan con el medio y disponen de muchas estrategis para afrontar las múltiple amenazas que les acechan. La portada hace honor a un género característico de estas tierras austeras, frugales, espartanas...pero llenas de belleza: Sedum. Se tratan de plantas suculentas, de la Familia Crassulaceae, muy adaptadas a la sequía, con hojas carnosas y flores hermafroditas de cinco pétalos., generalmente blanzas, amarillas o rojas. En concreto la portada se ilustra con Pistorinia hispánica, fotografiada en el Risco, en Quintanilla del Agua en junio de 1917; también se conoce como "uña de gato" o "vinagreta".
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jueves, 16 de junio de 2016
ESPLENDOR EN LA HIERBA
No. No se trata de la película de Natalie Wood. Si prestan atención les contaré que a primeros de junio el campo está en plena ebullición y que a mediados de mes la estepa, la jara, ha florecido ya con sus hojas pringosas. Sí, y el bosque alcanza todo su esplendor. Hace unos días corría por el camino de las Rozas y jadeante me paré en el margen apoyando las manos en las rodillas. El borde del camino era un sarpullido de colores con las amapolas y los cardos de protagonistas. Me quité el sudor de la frente y adivinad mi sorpresa: ¡una oruga de Papillo machaon (cola de golondrina)! Allí estaba apostada en una hoja suculenta de Verbascum thapsus (gordolobo). La sujeté con la vista, frente a mi, y lucía sus colores crípticos y sus puntos aposemáticos. Esta oruga puede multiplicar su peso por mil en quince días (es una máquina de tragar). Larva, oruga, pupa o crisálida y mariposa. Un lepidóptero de los mas bellos que podemos disfrutar en Quintanilla, junto con la mariposa Podalirio. El nombre de ambas proviene de los hijos de Asclepio (Esculapio), el dios griego de la medicina. Se dotan de ocelos y falsas colas para evitar a depredadores. ¡Ay, la fugacidad de la vida! -que diría Virgilio.
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lunes, 26 de octubre de 2015
ÁRBOL DE LA VIDA. HERBARIO

Este otoño estoy disfrutando de un libro, “Orígenes”, que se ha presentado recientemente en Burgos. Aunque debería ser más propio de la primavera, pues tres científicos de la talla de Alberto Fernandez (Físico), Carlos Briones (Bioquímico) y José María Bermúdez (Antropólogo) nos deleitan con un ensayo que narra la historia del universo, la vida y los humanos. Compartimento, metabolismo y replicación serían ideas básicas para definir la vida, nos dice Carlos Briones viajando al pasado, como lo hiciera Charles Darwin con su estrategia “bottom up”, de abajo hacia arriba, comparando los genomas de seres actuales desde aquel último ancestro común universal (UCLA) del que provienen todos los seres vivos, incluidos plantas y animales. Pero el otoño es tiempo propicio en Burgos para contemplar las plantas, los frutos, las hojas… en fin, la deliciosa explosión de colores verdes, glaucos (verdemarinos), amarillos, ocres, marrones y hasta rojos. Así que he decidido, siguiendo mi propio consejo, hacer un herbario, coleccionar plantas o patrimonio vegetal de la zona del Arlanza. Hojas de árboles y arbustos de la zona: como el endrino o majuelo, símbolo de la esperanza y del que dicen era el palo de San José; el abedul, árbol elegante que marcaba el inicio del año para los celtas; o el acebo, también para fabricar bastones; la encina, testigo del paso del tiempo que nos proporciona leña, bellotas y trufas; y el olmo, herido de grafiosis... Junto con el nombre común, el científico. Y tengo espacio para las flores y la poesía, como cuando Campoamor escribió “La col y la Rosa”: Una col en un cercado / probaba a una rosa bella / que era tan buena como ella / y aún de una tierra mejor / Mas aunque de cuna iguales / dijo un pepino: ¡Mastuerza! / ¿Dejarás tú de ser berza/ mientras que ella es una flor?
martes, 20 de mayo de 2014
EL CHOPO DE LA ALAMEDILLA
Si prestan atención hoy les hablaré de un chopo, del chopo de la Alamedilla. El árbol pertenece a la Familia Salicaceae, con dos géneros: Populus (chopos o álamos) y Salix (sauces), y con muchas especies. Este chopo (Populus nigra) luce porte viril y temperamento robusto frente a la caseta del caminero de Santillán del Agua (Burgos). Tiene un fuste largo y recto de 1,20 metros de diámetro y mas de 60 años de edad. Traigo dos imágenes que lo sitúan en el centro de las fotografías. La una es en invierno, que es cuando nieva en nuestra tierra, aunque también nieva en este tiempo, en mayo, cuando las choperas nos amenazan con el fuego apasionado de sus pelusas blancas.
Este árbol machadiano, que posa al borde de la carretera junto al cartel del pueblo, es un maestro del viento pues compite con los pájaros y con el soniquete del agua del arroyo.
La verdad es que cuando desde la carretera divisas su figura y te vas acercando sientes el asombro de su altura majestuosa, de su pose vanidoso, su mirada altiva, como si estuviera silbando al cielo. Así es que el pasado domingo me pregunté por la talla de este buen mozo y sin dudarlo me puse manos a la obra. Solamente necesitaba un cartabón y medir los pasos que había desde el cruce del camino con la carretera, donde me encontraba, hasta el tronco: D= 96 metros. En el cartabón, que portaba con el brazo extendido, se divisaba la figura completa del chopo en 16 centímetros (h = 0,16 metros). Además, desde mis ojos al cartabón había 47 centímetros (d= 0,47 metros). En fín, que gracias a la semejanza de triángulos (H = h x D/d) acabé de tallar a nuestro protagonista. Si la geometría no miente el chopo de la Alamedilla debe de medir 32,5 metros.
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