Mostrando entradas con la etiqueta Geometría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Geometría. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de noviembre de 2014

¿CÓMO NOS ORIENTAMOS? GPS de SERIE

Ya conocemos el “Global Positining System” (GPS), una fuente de información geográfica global que llevan nuestros móviles y navegadores y que, mediante el WGS84 (World Geodetic System), un sistema de coordenadas estandarizado que pasa paralelos y meridianos de 3D a 2D, a unas coordenadas cartesianas UTM (Universal Transversal Mercator, con meridianos equidistantes), nos permiten localizar cualquier punto sobre la Tierra y dibujar mapas. Pues bien, lo que no sabíamos era que nuestro cuerpo trae de serie uno de estos GPS. Vamos, que la base celular para la orientación, una de las funciones cognitivas, radica en el hipocampo. Allí, con una células sensibles, se va fotografiando el mapa de un lugar y mediante otras células retícula de coordenadas se retiene el posicionamiento de una localización. En esto se basa la memoria espacial y la sensación de distancia basada en el movimiento. O´Keefe, profesor de Neurociencia cognitiva del University College (Londres) y el matrimonio noruego de neurofisiólogos Edvard Moser y May-Britt, han descubierto un amalla neuronal hexagonal en la corteza entorrinal conectada con el hipocampo lo que les ha valido el Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2014. ¡Por fin estamos más cerca de descubrir por qué las mujeres no entienden los mapas!

martes, 20 de mayo de 2014

EL CHOPO DE LA ALAMEDILLA

Si prestan atención hoy les hablaré de un chopo, del chopo de la Alamedilla. El árbol pertenece a la Familia Salicaceae, con dos géneros: Populus (chopos o álamos) y Salix (sauces), y con muchas especies. Este chopo (Populus nigra) luce porte viril y temperamento robusto frente a la caseta del caminero de Santillán del Agua (Burgos). Tiene un fuste largo y recto de 1,20 metros de diámetro y mas de 60 años de edad. Traigo dos imágenes que lo sitúan en el centro de las fotografías. La una es en invierno, que es cuando nieva en nuestra tierra, aunque también nieva en este tiempo, en mayo, cuando las choperas nos amenazan con el fuego apasionado de sus pelusas blancas. Este árbol machadiano, que posa al borde de la carretera junto al cartel del pueblo, es un maestro del viento pues compite con los pájaros y con el soniquete del agua del arroyo. La verdad es que cuando desde la carretera divisas su figura y te vas acercando sientes el asombro de su altura majestuosa, de su pose vanidoso, su mirada altiva, como si estuviera silbando al cielo. Así es que el pasado domingo me pregunté por la talla de este buen mozo y sin dudarlo me puse manos a la obra. Solamente necesitaba un cartabón y medir los pasos que había desde el cruce del camino con la carretera, donde me encontraba, hasta el tronco: D= 96 metros. En el cartabón, que portaba con el brazo extendido, se divisaba la figura completa del chopo en 16 centímetros (h = 0,16 metros). Además, desde mis ojos al cartabón había 47 centímetros (d= 0,47 metros). En fín, que gracias a la semejanza de triángulos (H = h x D/d) acabé de tallar a nuestro protagonista. Si la geometría no miente el chopo de la Alamedilla debe de medir 32,5 metros.