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jueves, 20 de junio de 2019

EL ESPACIO Y EL TIEMPO EN LA FÍSICA.

Decía Shakespeare que el alcohol solo produce sudoración, orina y coloración de la nariz. Pero sabemos que la cerveza Mahou San Miguel, como el Arcángel, media con la Universidad de Burgos para divulgar ciencia. Ayer el protagonista fue el Catedrático de Física de la UBU Ángel Ballesteros que nos vino a decir que ayer no estuvimos en "cerveza con ciencia" en la San Miguel pues nos aseguró que no existe ni el tiempo ni el espacio. De inmediato me pedí una cerveza para desentrañar aquel lío. Nos habló de que a nivel de partículas existen fenómenos reversibles, como si se tratara de un viaje a la nostalgia de la infancia (nos dijo que viajando velozmente en un avión rejuveneceríamos y podríamos medirlo con un reloj atómico), pero que en la barahúnda de la vida real los fenómenos son irreversibles pues nos conducen por ese camino inevitable que todos transitamos: el de la memoria de todas las generaciones de antes, de ahora y de las que vendrán. Nos dijo que la física, en el intento de dar cuenta de los fenómenos, se construye a base de ideas sobre el espacio y el tiempo y que los clásicos como Galileo y Newton pensaban en el tiempo como un universal, el mismo en todo el mundo, como decía la mecánica clásica. Pero Einstein descubrió que el tiempo era lo que marcaba un reloj y que dependía de la densidad de energía en cada punto. Así nació la idea del "espacio-tiempo". Actualmente la física integra en un marco teórico, el "modelo estándar", tres de las cuatro fuerzas que se conocen: las interacciones fuertes, que mantienen los átomos según la relatividad y la mecánica cuántica (que describe de forma borrosa las partículas con la incertidumbre de poder localizar y estimar su velocidad a la vez); las interacciones débiles (radiactividad) y las fuerzas electromagnéticas (fotones....). Faltaría integrar la fuerza de la gravedad pues no tenemos una teoría de la gravedad cuántica. Ahora el espacio-tiempo se está empezando a estudiar como un modelo curvo donde la masa-energía curva el espacio-tiempo. Y explicar o entender la realidad significa asumir que todo espacio-tiempo es distinto en cada punto pues se ve influenciado por toda la masa-energía que exista alrededor. Por lo tanto, si no existe el tiempo, tampoco el espacio pues se trataría de una malla o tela virtual donde habita la materia y la energía que es la que genera ese espacio-tiempol por el que ni una brisa pasa por allí. En definitiva que Ángel Ballesteros estuvo brillante pues nos habló de un revoltijo de cuerpos y almas (digo de materia y energía) para explicar el universo y sus singularidades. No sabemos si existen otros pero lo que sí sabemos es que nacemos desde el agua, anhelamos el aire, en la flor de la vida buscamos el fuego y en el ocaso, la tierra. Vámos, que seguimos siendo unos clásicos.

miércoles, 10 de abril de 2019

Dr. ADOLFO GARCÍA SASTRE. PROFETA EN SU TIERRA

Investigar es una dedicación intelectual, un ir en busca de la verdad de la realidad para poder mostrarla a los demás; es arrancar secretos a lo desconocido, una disciplina de la voluntad -diría Cajal-; el cultivo de lo problemático y dudoso –diría Ortega-. Pero…“si ansías conocer los secretos del hombre, hazte médico” –dijo Esculapio. Por eso, por curiosidad y por el placer de conocer incliné mi vocación hacia la medicina. Y hoy me siento orgulloso de que un doctor burgalés haya sido investido con la más alta dignidad académica por la Universidad de Burgos: “Honoris causa”. El Dr. Adolfo García Sastre es el investigador más reconocido en el estudio del virus de la gripe, esa mala noticia envuelta en proteínas que nos visita cada año con la puntualidad de los astros. Lo hace desde el Mount Sinaí de Nueva York y protagonizó el aislamiento y reconstrucción del virus de la pandemia “spanish influenza” de 1918, descubrió el gen NS1, responsable del bloqueo del interferón como respuesta del hospedador y trabaja en una vacuna universal de la gripe Es una pena que en España no existan ni riesgos ni incentivos para la investigación –dijo-. Doy fe de que es así, actividad devaluada en el currículum de un médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública pues es inútil, al menos, en la Administración sanitaria en la que trabajo.

miércoles, 10 de octubre de 2018

CARMELO RUIZ COSÍN. HUELLA DE LA EPIDEMIOLOGÍA EN CASTILLA Y LEÓN

Dicen que una imagen vale más que cien palabras… ¡Humm…! Carmelo, aquí va una imagen y más de cien palabras como homenaje de tus compañeros, pues te lo mereces. Te fuiste el pasado 5 de septiembre y lo hiciste como las buenas gentes, de forma anónima, humilde e inmutable. Y como hombre de esta tierra eras austero, irónico, socarrón unas veces y fatalista otras. Y te recuerdo en imágenes y palabras como cuando me saludabas con aquel “honrado labriego…”, o cuando nos recordabas aquello de “la cabeza aguanta lo que aguanta el culo”, o nos decías aquello de que “tontos y malvados son dos lujos incompatibles”. Sí, llamabas a las cosas por su nombre y recuerdo tus gestos: asentías con un movimiento de cabeza, te subías las gafas con la mano y carraspeabas… ¡Silencio! También recuerdo los tiempos amargos a partir de 2008 - nos decías que habías pasado a una sinecura en el Servicio Territorial de Sanidad de Valladolid. Pero honrados nos sentimos quienes hemos trabajado contigo y te consideramos el artífice de la epidemiología y el referente de la salud pública basada en la evidencia en la comunidad de Castilla y León. Otros son seducidos por los halagos de la vanidad, pero tú eras como las gramíneas, las proletarias del reino vegetal –que diría Azorín-, humilde, laborioso y resignado. Jamás pretendiste una paternidad honoraria en tus artículos científicos pues desde el primer plan de salud de la comunidad fuiste pionero en los campos más relevantes de la salud pública: el programa de vacunación y la primera encuesta de seroprevalencia, programas de educación para la salud, coordinación autonómica del sida, erradicación de la poliomielitis, control de enfermedades transmitidas por alimentos y tu contribución a la Red Centinela Sanitaria, hoy referente mundial en la vigilancia de la gripe… Y sabías lo que olvidan los políticos: que la formación es la clave para el buen gobierno de la Administración Sanitaria. Por ello nos animabas a formarnos y a enseñar, hasta el punto de suscitar la envidia en otros colectivos por la autonomía e iniciativa que los profesionales de la epidemiología tomábamos en los cursos de formación continuada. En fin, que quienes nos dedicamos a la epidemiología en esta bendita tierra nos vamos quedando desolados, fríos y despoblados como tus queridos campos de Gómara. Perdimos a José Angel y ahora a tí. Y hemos comprobado que la vida y el talento es el principal factor de riesgo de muerte para unos médicos sin bata y sin corbata como vosotros. El cruel árbitro de la vida nos ha expulsado a los mejores jugadores del equipo. Carmelo, termino con un calambur que siempre nos decía mi madre: “las obras se hacen de las sobras”. Y a ti lo que te sobraba era generosidad, laboriosidad y profesionalidad. Las grandes obras han venido del silencio. Nosotros seguimos en el partido y no te olvidamos.

viernes, 25 de noviembre de 2016

MARGARITA SALAS FALGUERAS y MARÍA BLASCO MARHUENDA: Talentos Bioquímicas en Burgos.

Por los avatares de la vida la embajadora de la bioquímica española, la asturiana Margarita Salas, conoció a Severo Ochoa (1905-1993) un verano en Gijón. Aquél “efecto Mateo” acabó determinando su dedicación a la bioquímica y su posterior estancia de cuatro años en el laboratorio del que fuera Nóbel de Medicina en 1959 en la Universidad de Nueva York. Merton en 1968 y Bunge hablaron de este efecto en los científicos avisando de que había un sesgo de publicación a favor de los investigadores más conocidos. Pero lo cierto es que la parábola de los talentos de San Mateo nos ha regalado este talento de la Bioquímica que estuvo en la Universidad de Burgos el pasado 4 de noviembre repasando la Historia de la disciplina. La investigadora, miembro de la Real Academia Española de la Lengua es quien mejor conoce las letras de la vida. Hizo suyas las palabras de otro biólogo, Jacques L. Monod, nobel de Medicina en 1965 quien dijo que estas letra valen igual para una Escherichia coli que para un elefante. La investigadora es autora de la patente más rentable en España, la de un bacteriófago (virus que infecta bacterias) de tan sólo 20 genes. Nos habló de las técnicas CRISPR de edición génica, en la que un español, Francisco Juan Martinez Mójica está destacando en el estudio de secuencias que previenen infecciones víricas. Y, recientemente, el Foro de la Cultura trajo a Burgos a otra bioquímica talentosa, María Blasco, directora del CENIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas). La investigadora nos habló del “health span” o periodo de juventud sin enfermedad, que en la especie humana es de 40 años. También habló de la telomerasa, un gen embrionario que no está activado en las células somáticas y conforme estas células se van haciendo viejas los telómeros de los cromosomas (cubren y protegen la parte final de los cromosomas) se van acortando y disminuye la división celular (mueren o se inactivan) así como la reparación del ADN. En el Parkinson mueren las células que producen L-Dopa y esa es la causa de una de las enfermedades crónicas asociada al envejecimiento. María Blasco está investigando a ratones tratados con telomerasa que alargan sus vidas un 40%. Por otra parte las células cancerosas se vuelven inmortales gracias a que activan la telomerasa. Fue la Nóbel Carol greider quien comenzó estas investigaciones en 1990 y se podría crear un fármaco para inhibir telomerasa en cánceres o bien por epigenética (marcas que no están en los genes pero que afectan a su expresión) podríamos alargar los telómeros y alargar así nuestra vida y por tanto nuestro “health span”.

martes, 26 de enero de 2016

REGLAS Y CONSEJOS DE DON SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL

Con 45 años, en 1897, D. Santiago Ramón y Cajal escribió un discurso para su ingreso en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España: “Reglas y consejos sobre investigación científica en España”, que fue editado como libro en 1923. Los capítulos que aborda son: I) La observación y la experimentación –razonamientos inductivos y deductivos- son las fuentes del conocimiento. II) Luchar contra el sofisma de autoridad –como Galileo refutó a Aristóteles. III) No se debe distinguir ciencia y técnica ni teoría de práctica –ya lo hizo Pasteur con la analogía del árbol y la fruta-. Tampoco es preciso un especial talento para la ciencia - “I haven´t special talent. I´m only extremely curious”-. Únicamente se debe de tener curiosidad, perseverancia, independencia y amor a la patria y a la gloria. IV) Inspirarse en la Naturaleza, causa y ocasión de todos los libros. V) Evitar la enfermedad de la voluntad, el enciclopedismo, la teorización. El libro se subtituló: “Los tónicos de la voluntad”. VI) Compatibilizar tarea profesional con investigadora. VII) Evitar explicaciones aventuradas. La observación, experimentación y tests de hipótesis darán la razón de los fenómenos. VIII) En España la redacción científica tiende a la hipérbole y a la dilución aparatosa. Estilo sobrio, sencillo y sin afectación. IX) La naturaleza ha sido piadosa con la vejez por la resistencia del cerebro al paso del tiempo. Somos escultores de nuestro propio cerebro. X) El Estado debe aprovechar los dones de aprender de las clases humildes por el bien de la nación. XI) Se crea la Junta de Ampliación de Estudios y Pensiones pues Cajal, entusiasta, pretende que los estudiantes salgan a Francia, Inglaterra y Alemania. Los españoles, dados al espíritu aristocrático (vanidad irresponsable), la Inquisición (el clero se olvidó del hombre y de la naturaleza y hoy no vence la fe, sino la ciencia y la riqueza), las guerras inútiles, los Austrias, y otros… causaron el tradicional atraso de nuestro país en ciencias. El deleite intelectual estará en la ciencia que, a modo de iglesia de la naturaleza, tendrá como bóveda el cielo, como lámpara el sol, como altar la tierra y como ofrenda el conocimiento.

viernes, 27 de febrero de 2015

CIENTÍFICOS RAROS

Mis queridos amigos, con ésta ya he escrito cien cartas y el mejor homenaje que puedo tributar a quienes padecen alguna enfermedad rara (ER) -se celebra cada 28 de febrero el día dedicado a ellas-, es reivindicar la figura del científico Stephen Hawking que, además, padece una de estas enfermedades: la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). En general el cine y la literatura retratan a los científicos como héroes llenos de tópicos en sus rasgos personales. Vamos, científicos locos, distraídos, exagerados, obsesivos… En el biopic de este famoso físico, "La Teoría del Todo", interpretado magistralmente por el oscarizado Eddie Redmayne, lo que prima es el lado humano del científico, su enfermedad, su familia. Tuve la suerte de ver a Stephen Hawking y a su mujer, Jane, en 1987 en Salamanca, a quien dedicaría su libro, “Una breve historia del tiempo”, un año después. Carl Sagan hacía la introdución de aquel texto que trataba de divulgar la teoría de una continuidad entre la teoría de Einstein y la teoría cuántica. Entonces el físico ya presentaba una enfermedad avanzada que, atípicamente, aún progresa pero que afronta con el mismo coraje con el que se pregunta por las grandes cuestiones del universo, un universo que quizá no tiene principio ni fin y sin lugar para el Creador. La ELA es una enfermedad neurodegenerativa con parálisis y destrucción de las neuronas motoras en el cortex, tronco y médula. En Internet puede verse un vídeo interesante sobre esta enfermedad bajo el título “Ya no puedo pero aún puedo”. La importancia de estas enfermedades radica en que abren vías para el progreso de la medicina, como decía William Harvey en 1657: “There is not best way to progress in medicine than opening our minds to the discovery of natural´s laws by means of through research of cases of rare forms of disease”. Este tipo de enfermedades tienen una prevalencia baja (menos de 5 casos por diez mil hbs.), presentan dificultades diagnósticas, de investigación y de tratamiento por lo que necesitan de una atención integral. Como hay mas de 4.000 de estas enfermedades, entre un 6% y 8 % de la población padece alguna enfermedad rara, más prevalentes en adultos que en niños pues en éstos suelen presentar elevada mortalidad. Los déficits mas frecuentes son visuales, del comportamiento y motores. El portal Orphanet y en España Feder ofrecen información sobre estas patologías.

viernes, 23 de enero de 2015

LA DUDA DE DARWIN

Recientemente he saboreado este “biopic” –una película biográfíca-, de Jon Amiel sobre la vida y el drama emocional de Charles Darwin (1809-1882), basada en una novela de Randal Keynes, sobrino del economista Jhon M. Keynes, “Annie´s Box”. El científico se dispone a publicar su revolucionaria teoría con la desaprobación de su esposa pues le irrita que no considere al hombre un ser único, fruto de un diseño inteligente, sino un animal mamífero social. Pero lamentablemente su hija Annie muere con tan sólo diez años. El matrimonio se enfrenta a este drama interrogándose sobre la enfermedad –inevitable según su propia teoría- sobre la muerte, sobre la religión –fundamentada en las certezas- y sobre la ciencia, en la que es la duda la que ayuda a avanzar. Hay momentos tiernos como cuando Charles le dice a su hija: “imagina que el mundo dejase de creer en que Dios lo tiene todo planificado. Esto rompería el corazón de tu madre…”. Charles está imbuido en el sufrimiento por la muerte de su hija y por su propia enfermedad –quizá psicosomática- pero concilia hasta su muerte la religión y la ciencia: fue enterrado en la Abadía de Westminster en la tradición cristiana.

miércoles, 21 de enero de 2015

BURGOS CUENTA EN TEORÍA CUÁNTICA

Si prestan atención les contaré mis impresiones sobre la conferencia que el físico español Dr. Cirac impartió ayer, en el Foro Evolución invitado por la Universidad de Burgos, pues reconozco haberme sentido como el Dr. Gulliver en Lilliput. La última vez que había escuchado a un físico de renombre fue a Stephen Hawking en su visita a la Universidad de Salamanca cuando me encontraba en la ciudad preparándo el MIR en octubre de 1987. El conferenciante fué presentado por el Dr. Rovira y por el Dr. Ballesteros de la Facultad de Ciencias que enmarcó su trayectoria investigadora en el Instituto Max Planck de Munich. Juan Ignacio Cirac ha recibido el premio Wolf de física (la antesala del Nóbel) y ha publicado mas de 400 artículos científicos (tiene un índice H de 69) por lo que imagínense con este número la talla emocional -casi erótica- e intelectual del encuentro pues a pesar de la nieve no cabía un alma en el recinto. Nos habló de la teoría cuántica, vamos de prosa poética, con ya un siglo de antigüedad, y de las propiedades de este mundo de lo pequeño que ofrece posibilidades inimaginables de potencia de cálculo con aplicaciones en la seguridad de las comunicaciones, la encriptación, y en la posibilidad de, además de este delirio computacional, de la teletransportación. El Profesor Cirac trabaja en el desarrollo de computadores cuánticos -de los que ya había hablado el que fuera Nóbel Richard Feynman en 1982- y, de la misma forma que con los bits de los sistemas electrónicos de los computadores convencionales, se trataría de crear QUBITS. Si en un transistor de un ordenador convencional las posiciones que se manejan son 0 y 1, en un ordenador cuántico el transistor (que ya habría sobrepasado ese cuello de botella de minimizar su tamaño) permitiría una tercera posición llamada superposición, que es un 0 y un 1 al mismo tiempo (¿Recuerdan el gato de Schrödinger?). Pero este estado cuántico de las partículas requiere condiciones de aislamiento estrictas y solo dura estable unas horas. Microsoft ya trabaja con electrones atrapados (se trataría de domesticar el mundo microscópico, las partículas subatómicas, en lugar de animales) con aplicaciones que seguramente revolucionarán nuestras vidas. Como siempre, la ciencia se dispone a hacer más amable nuestra existencia.

jueves, 27 de noviembre de 2014

¿CÓMO NOS ORIENTAMOS? GPS de SERIE

Ya conocemos el “Global Positining System” (GPS), una fuente de información geográfica global que llevan nuestros móviles y navegadores y que, mediante el WGS84 (World Geodetic System), un sistema de coordenadas estandarizado que pasa paralelos y meridianos de 3D a 2D, a unas coordenadas cartesianas UTM (Universal Transversal Mercator, con meridianos equidistantes), nos permiten localizar cualquier punto sobre la Tierra y dibujar mapas. Pues bien, lo que no sabíamos era que nuestro cuerpo trae de serie uno de estos GPS. Vamos, que la base celular para la orientación, una de las funciones cognitivas, radica en el hipocampo. Allí, con una células sensibles, se va fotografiando el mapa de un lugar y mediante otras células retícula de coordenadas se retiene el posicionamiento de una localización. En esto se basa la memoria espacial y la sensación de distancia basada en el movimiento. O´Keefe, profesor de Neurociencia cognitiva del University College (Londres) y el matrimonio noruego de neurofisiólogos Edvard Moser y May-Britt, han descubierto un amalla neuronal hexagonal en la corteza entorrinal conectada con el hipocampo lo que les ha valido el Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2014. ¡Por fin estamos más cerca de descubrir por qué las mujeres no entienden los mapas!

martes, 18 de noviembre de 2014

THE BLACK SWAN. EL AZAR Y LA FALACIA NARRATIVA

Somos ingenuos pavos inductivistas que necesitamos de narraciones, de categorías, de simplificaciones… y esto nos hace vulnerables. El hombre maneja mal el azar pues banaliza lo que es frecuente y enfatiza lo que es raro. Además piensa mas en la causalidad que en la casualidad (la serendipia; vamos, la chiripa). Y es por eso que inventamos historias “a posteriori” para que los hechos tengan una causa. Pero el mundo –complejo- está lleno de incertidumbres y está impregnado de azar. El azar en matemáticas, en estadística, es predecible; en física manejamos sucesos determinísticos y estocásticos, en biología se estudian mutaciones o también simples asociaciones estadísticas (que no son factores de riesgo o causales). Pero un suceso que no sea predecible –que no pertenezca a la curva normal "mediocristán" sino a “extremistán”, nos dice Nassim Nicholas Taleb-, que sea altamente improbable, es un “cisne negro”(cygnus atratus). Además estos sucesos producen graves consecuencias –por ello es mejor precaverse de ellos mediante el pensamiento contrafactual, es decir, pensando en sus consecuencias mas que en su probabilidad de ocurrencia. Por último, a estos sucesos siempre buscamos una narración explicativa (11S, 11 M, Internet, el incendio del Yuso o el de Campofrío…). Porque la narración (el mito) es mas antigua que la filosofia y, como cuando se nos rompe un calcetín, enhebramos hechos e historias para ordenar la realidad, para dar sentido a los acontecimientos retrospectivamente. Nuestro cerebro adquirió evolutivamente la capacidad de tomar decisiones rápidas con la mínima información. Información que cuesta adquirir, almacenar y procesar. Por eso el cerebro elige las historias, porque son mas fáciles de recordar y de vender. En fin, que todos los hombres somos filósofos, porque tratamos con ideas o conceptos, pero esta semana en un ataque de hipersensibilidad filosófica me enfrasqué en una discusión epistolar sobre filosofía de la ciencia con mi hija Lara. Una hora estuvimos argumentando por Whatsapp sobre los métodos en economía –la ciencia lúgubre, le llegué a decir en el acaloramiento de la batalla dialéctica. Sí, porque nos dice que no hay nada gratis-. Le recordé que Nassim Nicholas Taleb, el autor de “The black swan”, critica a historiadores, sociólogos y economistas porque pecan de verificacionistas, porque creen que pueden predecir, porque sufren de esa imperiosa necesidad de buscar una explicación, de encontrar un patrón lógico en los hechos que estudian. Pero con estudios observacionales no pueden aspirar a explicar, a encontrar causas. Así que mas humildad intelectual Socrática, más modestia –le dije a mi hija. Y este asunto duele a científicos sociales como Hayek quien critica como cientifismo a ese exceso de confianza en los métodos de las ciencias naturales. Vamos, que mi hija me llamó petulante así, de sopetón, y por extensión a todos los de ciencias. Pero son honrados otros métodos de conocimiento –le dije- como el arte o la religión. Y las ciencias sociales pueden y deben utilizar el método científico en el estudio de los fenómenos sociales. Pero para ser científico no basta con observar o contar. Hace falta ser objetivo y plantear hipótesis que puedan ser falsadas pues si esto no es posible ocurre como con la religión, que quedarían fuera del ámbito de la ciencia. En demasiadas ocasiones quienes estudian la condición humana (la ciencia se define por el método no por el objeto de estudio) buscan con frecuencia causas, narraciones –con el riesgo de caer en la falacia narrativa- para buscar la etiqueta de “científico”, lo que les confiere prestigio o respetabilidad. Pero no basta con que los sociólogos o antropólogos redescubran que es inmoral vivir sin casa o que la segregación es mala para la integración escolar. Para influir en las políticas públicas hace falta demostrar que se obtienen peores notas en pruebas estandarizadas. No vale con decir a un juez o a un político que lean a Dickens, o a Weber. Por todo ello me ha resultado extraño esta semana leer en un medio a una antropóloga que preconiza que las ciencias sociales deben “interpretar” a la luz del método científico (cuando lo que la ciencia trata es de explicar), o que “es preciso hacer preguntas e imaginar la realidad”. Pero esto es el arte –diría Unamuno.

domingo, 28 de septiembre de 2014

UN RELOJ DE SOL DE TRES CARAS

Le dije a uno de mis mejores amigos, Javier Santamaría, que el reloj mas preciso era aquel que estaba parado pues da dos veces al día la hora exacta. En fin, esta ironía era de Lewis Carroll en su “matemática demente”- Claro, que la precisión no significaba que fuera exacto pues un reloj parado no vale para saber la hora y es mas importante la validez que la precisión. Así que manos a la obra. Javi, que siempre ha sido un tipo ingenioso, con capacidad inventiva, curioso y paciente – no he conocido a nadie como él y mi primo Luis para escrutar la naturaleza- se puso manos a la obra y se decidió a construir un reloj de sol; bueno, tres relojes de sol en la misma piedra: uno horizontal y dos verticales, con declinación -me dijo-. No necesita pilas, ni cuerda, y la precisión es en torno a un minuto. Esta aventura le ha dado mas de un dolor de cabeza pero hoy está orgulloso de haberse devanado los sesos, de haber arrancado esos secretos desconocidos a la naturaleza. ¿Y por qué tres le dije? ¿Acaso dudas de la validez? Caes- le dije- en aquella falacia del pregonero, aquel que compraba tres periódicos iguales para ver si era verdad lo que decían. Pero a Javi le estimulan los retos y empezó contándome cómo calculó el meridiano del lugar, sobre la necesidad de ajustar el reloj a la longitud de 3 grados oeste donde está situado Quintanilla del Agua y que supone mas de 12 minutos de retraso respecto de nuestra referencia, el Meridiano de Greenwich. El gnomon, que apunta al polo celestial, está dirigido al norte y su inclinación depende de la latitud del lugar (42 grados N en Quintanilla); En fin, que para tener esa precisión de un minuto se necesita de la ecuación del tiempo pues la tierra gira, en primavera y otoño, a una velocidad de 23h. 56´23´´ mientras que en verano e invierno gira una vuelta en 23h. 55´43´´. También me dijo que me pasaría los ángulos entre las marcas de las horas para que me construyera mi propio reloj porque si estuviésemos en el Ecuador cada hora comprendería 15 grados pero estamos a 42 grados de latitud. Meritorio el esfuerzo que ha hecho mi amigo Javi por esa aventura del saber. Hoy existen aplicaciones como http://sundial.damia.net en la que se puede elegir el tipo de reloj de sol, te lleva a Google maps para localizar el lugar y la declinación de tu pared y le das a imprimir. Conociendo a Javi me temo que no se conforme con este reloj de tres caras y ande dándole vueltas al reloj analemático ,construido en el suelo con el gnomon vertical del propio cuerpo, por lo que deberá construir ahora no uno sino doce relojes, uno para cada mes del año.

viernes, 28 de febrero de 2014

DOCTOR: AMOR POR LA SABIDURÍA

En España ser doctor es cada vez mas popular pues uno de cada 600 habitantes somos doctores. En total unas 83.000 personas hemos alcanzado el más alto título universitario. En inglés a los doctores se les denomina PhD, doctores en filosofía, o lo que es lo mismo: "que sienten amor por la sabiduría". Y la mayoría no guarda relación con la medicina, aunque éste no es mi caso. Es decir, que a mi me ha tocado ser el doctor (MD) de mi pueblo (En la fotografía en la que aparezco junto a mi hermano Félix, aquella que nos hizo "el Hermoso" para el nostálgico banderín de la escuela, ya apuntaba maneras con los libros) . Esto es lo que dice la Encuesta del INE sobre Recursos Humanos en Ciencia y Tecnología. También nos dice que el 35% trabajamos en la Administración y el 43% como profesores. Y que, únicamente, el 15% trabajan en la empresa privada. En mi caso he tenido la suerte de alcanzar este título y pertenecer a ese 7% de doctores que sus padres no tenían estudios y a ese 4% de doctores que estudiaron el Bachillerato en un Instituto Público (Instituto Conde Diego Porcelos de Burgos). Quizá se necesite un mayor reconocimiento social para quienes emprendimos esa aventura personal y solitaria de crecer profesionalmente replanteándonos todo cuanto sabemos, desconfiando de lo establecido y aprendiendo de los errores. Ser médico exige que, además de ser profesional –ético por excelencia, que cuida-, ser un científico, tener actitud crítica, de sano escepticismo, que haga válida aquel díctum de la Royal Society: “Nullius in verba” (en boca de nadie). Debe el médico desterrar sofismas como el de autoridad, que significa creer en alguien por la solvencia de la fuente. Tenemos que reconocer dudas y desterrar falacias sabiendo que esto no va a mermar nuestra autoridad; por el contrario la acrecienta como decían Skrabanek y McCormick. Así es que se nos exige ser científicos y humanistas, conocedores de la psicología, de la cambiante complejidad de las técnicas diagnósticas y de la farmacopea, en un ámbito en continua especialización con delimitación de competencias y tendente a trabajar de forma interdisciplinaria. ¡Uff...!

sábado, 16 de noviembre de 2013

AMAR LA CIENCIA Y EL FUTBOL: LA EVOLUCIÓN

Ser intelectual no es incompatible con la pasión deportiva; digamos con el fútbol -a pesar de Eduardo Galeano, quien nos avisó de la desconfianza que sentían los intelectuales hacia el deporte del balompié-. Sin ir mas lejos, el Nóbel de física Neils Bohr (en la foto con Einstein) y su hermano, el matemático Harald, fueron internacionales con Dinamarca. Confieso que hoy ha sido uno de esos días para amar el futbol. Por la mañana, en la Sala Polisón del Teatro Principal de Burgos, mi amigo Eduardo Munguía, filólogo y editor de Gran Vía, presentaba el libro "Benditos seáis", que nos cuenta la historia -humilde y gloriosa- del Burgos C.F. Le acompañaron dos protagonistas ilustres: José Luis Preciado (a quien tuve el gusto de saludar) y José Antonio Zamanillo, el jugador castreño que militó en el Burgos y en el Atlético de Madrid. Ya por la tarde tocaba partido épico en Guadilla de Villa-AMAR. Allí, el C.D. Quintanilla del Agua , en el que la mitad de sus jugadores son universitarios- se ha impuesto a su rival -con un raquítico 0-1, y al tiempo inmisericorde -nieve y frío para quedarte tieso, bandas como laderas, el cierzo clavando sus garras en el rostro de los jugadores... Por la noche, partido de la selección contra Guinea Ecuatorial.

Y como este día va de fútbol e intelectualidad, amigo lector, si prestas atención libraré un último partido: el que enfrenta al fútbol con la evolución. Les contaré cómo el fútbol, al igual que la biología, no puede entenderse si no es a la luz de la evolución. ¡Que para eso estamos en Burgos!  

¿Qué decir de los encuentros de fútbol? Pues que, como las batallas, nunca son definitivos. ¡Vamos, como la verdad en la ciencia! Los partidos duran 90 minutos. Y ya sé que no es un tiempo geológico el que transcurre hasta el pitido final pero sí el suficiente para que, como una analogía de la vida eterna, quepan el cielo y el infierno: el partido o se gana o se pierde. También queda el purgatorio del empate. Aunque no son teleológicos los encuentros de fútbol –no tienen una finalidad determinada-, van evolucionando con sus argumentos dentro de la cancha, como los argumentos dentro de una teoría: propuestas, conjeturas, hipótesis para explicar los hechos, en este caso el gol, el triunfo, la verdad que se persigue. Y el tiempo corre. ¡Vuela si vas perdiendo! Antes medíamos el tiempo por el santoral, o por el tiempo antropológico, el de las festividades de la cultura popular; o decimos que el tiempo geológico –el de la evolución- se mide en eras, o el histórico en épocas. Pero ahora el tiempo de nuestro tiempo se mide en temporadas de fútbol.  

¿Qué ocurre en un equipo de fútbol modesto como el de un pueblo pequeño? Quienes hemos defendido los colores de equipos modestos, como el C.D. Quintanilla del Agua, sabemos que en ellos también se producen los mecanismos de la evolución. Es decir, aquellos mecanismos como el de las poblaciones pequeñas, el de los cuellos de botella, el del azar (esta temporada soportamos otro cuello de botella, el de “La viña del fraile”, marca que nos auspicia). Conservamos los jugadores –como los genes- casi por casualidad, sujetos al frío de la intemperie, al aislamiento, a la precariedad, expuestos a una elevada mortalidad, a la desaparición del equipo. Pero el azar ha dispuesto que desde los años sesenta exista en el pueblo un equipo que se reinventa, compite, sobrevive y cambia su acervo futbolístico. Las camisolas del equipo primero nacieron blancas, anudadas al cuello, para después tornar a blaugranas. Más tarde pasamos de las rojas hasta el verde turquesa de la actualidad. Vamos, que el color de la piel ha ido evolucionando en los equipos de las poblaciones pequeñas. Sí, como la mariposa Biston posada en los abedules, ahora el equipo se camufla, en verde, entre el césped para escapar del juego de los depredadores.  

¿Y cómo se reproducen los equipos de fútbol? Este es el segundo mecanismo de la evolución. Influye menos el azar y a los equipos nos aparean por proximidad geográfica. Pero los jugadores eligen un equipo como se elige una pareja, una pasión, unos colores. Hay equipos por los que todos quieren fichar y uno ficha por el equipo que quiere pues hay una épica del club, unos ritos con la función social de integrarse en el equipo. Y el jugador ya forma parte del genoma del club, con una función catártica, para canalizar miedos, emociones… Y sabe que es elegido y seleccionado en el equipo para ganar en variabilidad pues en todos los organismos hay variaciones: el arquero, un lince, defensas como erizos, los delanteros como zorros. Todo por el triunfo. Los lances del encuentro se convierten en ceremonias de apareamiento donde hasta el público toma partido. Los jugadores del equipo se pavonean por los campos mostrando sus colores como si fueran pavos reales desfilando por pasarelas y exhibiendo la fuerza de la juventud, de sus ocelos y plumas tornasoladas.  

Un tercer mecanismo de evolución son las mutaciones… Sí. Como los cambios en el material genético, aleatorios o inducidos, en el fútbol se producen al sortear equipos, o por el entrenador al configurar las alineaciones. Estas mutaciones a veces son neutras, pero otras producen jugadores leñeros, como si fuesen oncogenes, o bien equipos con genética de “fair-play” inglés. Otras veces llegan de repente, como un cataclismo: un árbitro sanciona una pena máxima –un fusilamiento al decir de Camus-, o un fuera de juego, o una picardía latina -como la de Hans, nuestro delantero, un artista de la pantomima- que cambia el rumbo del partido. Las sustituciones de jugadores, los lances del juego, o el ambiente de los “hooligans”, en fin, de la epigenética, dibujan nuevos equipos, escudos, nuevas formas, nuevos fenotipos.

Un último mecanismo de evolución es el flujo génico. Los jugadores del medio rural suelen emigrar, o bien nuevos jugadores urbanos colonizan los equipos rurales encontrando nuevos nichos ecológicos donde practicar este deporte. En este último campeonato fútbol de la Diputación Provincial de Burgos se exige un cincuenta por ciento de jugadores locales. Hete aquí la mano del hombre, la de la selección artificial.

Y como consecuencia de estos cuatro mecanismos llegamos a la selección natural de fútbol: un equipo adaptado donde se reproducen los jugadores con las características más favorables. Una selección natural que conduce a equipos deportivos o marrulleros. Futbolistas nacen más que los que pueden sobrevivir en los equipos pues compiten por los recursos y, como el fútbol no es democrático y somos veinticinco, nos vemos obligados a las convocatorias para que todos jueguen partidos. Con el paso del tiempo los equipos cambian, pero todos descienden de una rama del árbol común. Y por eso algunos equipos, como el C.D. Quintanilla del Agua, llevan el árbol en el escudo. La evolución continúa: jugadores como guerreros de una tribu que son capaces de ganarle al equipo del pueblo de al lado y equipos capaces de sobrevivir al paso del tiempo. Digo de la temporada.

jueves, 7 de marzo de 2013

Dr. GÓMEZ DE CASO CANTO. Una Huella en la Epidemiología de Castilla y León

José Ángel, al parpadear esta tarde, cuando el viento rascaba en Burgos como si tuviera uñas, con sus largos aullidos, me ha llegado la noticia de tu muerte. Y se ha empañado para siempre tu cara torcida por el dolor y tu voz queda por la enfermedad. Enfermedad que tú bien sabías forma parte de nuestra naturaleza pero que nunca ha podido con tu espíritu inquebrantable, con esa mirada límpida y original de afrontar la vida, con la fina ironía de que hacías gala, con tu mente brillante y laboriosidad ejemplares. En fin, con tu sabiduría. Me siento orgulloso de haber compartido contigo todos estos años de profesión como epidemiólogo de la Junta de Castilla y León: las crisis de las meningitis, de la tularemia, de la pandemia de gripe, nuestras investigaciones en la Red Centinela, la docencia, el sistema de alertas epidemiológicas... Si la huella de un zapato es el emblema de la epidemiología ¡qué mejor huella nos dejas que tu ejemplo! Siempre estarás en nuestra memoria.

viernes, 8 de febrero de 2013

MEDICINA PERSONALIZADA

¡Hola, amigos! La pasada semana vi en televisión una película de ciencia ficción de 1997: "Gattaca". En ella Vicent (hijo de Dios, inválido), ¡vamos, un humano al uso!, intenta entrar en la Agencia Espacial Gattaca, una sociedad perfecta, utópica. De niño Vicent derrotó a su hermano Anton (válido, superhombre, fruto de la manipulación genética) gracias a la constancia, el esfuerzo y el sacrificio. Ocurre que el argumento me da pie a considerar cuestiones como ¿Qué es la vida? ¿Estamos determinados por la genética? o ¿somos dueños de nuestro destino? ¿Podemos influir en nuestra salud? (En la foto dos espantapájaros en la Vega ejemplifican a estos hombres válidos e inválidos. También subo una foto de J. Watson, codescubridor de la molécula de la vida). Pero hoy tengo el placer de presentar a otro científico. Se trata de Roderic Guigo Serra, del Centro de Regulación Genómica de la Universidad Pompeu Fabra, que es el único español entre 400 investigadores del Proyecto ENCODE (ENCiclopedy Of DNA Elements). Estuvo en Burgos el 17 de enero y nos contó este proyecto que trata de conocer el significado del genoma mediante técnicas computacionales –el futuro de estas investigaciones depende de la bioestadística y de la informática- y experimentales. Por el Proyecto Genoma Humano (HPG), de los años 80, conocimos la tabla periódica de la biología, en la que más de 3.000 millones de moléculas o nucleótidos (base, azúcar y ácido fosfórico) definen la vida. Aproximadamente uno de cada mil de estas moléculas (3 millones) presentan variabilidad, lo que a la postre determina que seamos seres únicos. Hasta el momento, nos dijo, se consideraba que sólo el 5-10% del ADN era funcionante (a través del ARN mensajero y sus proteinas); el resto se consideraba “junk DNA”. Con ENCODE ahora sabemos que el 62% del ADN produce ARN aunque no sintetice proteínas; éste sería el “ARN no codificante”; en él se encuentran los llamados polimorfismos, a veces de un solo nucleótido (SNP). Además, otro 20% de ADN tendría actividad “REGULADORA” a través de modificaciones epigenéticas que son como interruptores del DNA. Porque… ¿qué es lo que hace que las células de los diferentes tejidos, que tienen el mismo ADN, produzcan diferentes tipos de proteínas? Pues la respuesta está en este ADN regulador. Naturalmente, estas investigaciones tienen consecuencias en la vida humana pues las ciencias “ómicas” nos dicen que no hay un gen del destino, que hoy somos un poco más dueños de nuestra salud. Tradicionalmente distinguíamos el concepto de enfermedades de la naturaleza, genéticas, las de la tortuga Darwiniana y aquellas otras enfermedades del ambiente, de la cultura, de la liebre Lamarkiana. Pero hoy se ha diluido esta diferencia pues se ha separado la genética (Mendeliana) del diagnóstico molecular y, con ella, la llegada de la genómica y de las ciencias “ómicas”. Es verdad que por ahora los genes tienen un valor limitado para predecir, para alcanzar esa medicina predictiva y personalizada con la que se especula y se sueña. Las investigaciones buscan asociaciones (razonamiento inductivo para establecer hipótesis, es el método de las diferencias de J.S. Mill) entre la presencia de determinados polimorfismos y una enfermedad (por ejemplo, en mujeres fumadoras con cáncer y entre mujeres fumadoras sin cáncer). Pero el riesgo de estos estudios sobre medicina personalizada es que en el portador puede provocar una ansiedad paralizante o, si no eres portador, puedes sentir una falsa sensación de seguridad. Se han estudiado más de 500.000 de estos polimorfismos (SNP) asociados a 200 enfermedades y apenas predicen el 10% de padecer estas enfermedades complejas pues se desconoce su heredabilidad. Así que, por unos 80 euros y una muestra de saliva, hoy podemos conocer la condición de portador de mutaciones en algún gen o bien de variaciones o polimorfismos en el ARN no codificante que predisponen a padecer algunas de estas enfermedades y conocer el aumento de riesgo de, por ejemplo, hemocromatosis, cáncer de colon, déficit de alfa-1 antitripsina etc… También podemos conocer qué respuesta tendremos frente a drogas como el alcohol o frente a medicamentos (por ejemplo, si somos metabolizadores lentos, que ocurre en 1-3% de la población con CYP2C9, lo que sí permite una medicina predictiva o tratamientos personalizados con anticoagulantes), o bien conocer rasgos personales como color de ojos etc… La aplicación de estos conocimientos a la prevención es un reto porque podríamos conocer subgrupos de población como los portadores del gen BRCA, que predice 65% de riesgo de cáncer de mama a los 70 años, o, en otro caso, ser portador de APOE EA, que supone un riesgo de 30% de padecer Alzheimer. De aquel "Human Proyect Genome" hemos pasado al Public Health Genomics. Pero, de momento, parece que este conocimiento tiene más aplicaciones diagnósticas que predictivas.

domingo, 25 de noviembre de 2012

CURIOSITY

Amigos, curiosa la fotografía tomada en Quintanilla del Agua en 1950 (D. Francisco,D. Andrés, Benigno, D. Mauro, D. Jesús y D. Deusicio). Seguramente en tiempo de confesiones y con un vehículo acorde a aquellos tiempos de certezas. También los místicos, como los poetas, buscan el conocimiento en aquello que aman y pretenden dar respuestas a los interrogantes de la vida. Aunque conviene no olvidar que, en no pocas ocasiones, la religión ha considerado a la ciencia fuente de conocimiento envenenado por negar el origen divino del hombre. Pero la ciencia, como empresa cultural de la humanidad, se hace imprescindible para unos ciudadanos libres que requieren conocimientos sobre el universo, la energía, el material genético, la vida... Y por eso, esta semana, se habló en Burgos de otra curiosidad y de otro vehículo acorde a estos tiempos de incertidumbre: la que viaja a Marte y del Rover "Curiosity", el vehículo que explora desde agosto el planeta rojo. Estuvo Javier Gómez Elvira en el Museo de la Evolución. Trabaja en el Centro de Astrobiología como Director del Instituto Nacional de Tecnologías Aeroespaciales (INTA). Y si ya sabíamos que podemos domesticar levaduras y bacterias para producir proteínas y vacunas ahora sabemos que podemos estabular un vehículo propulsado por Polonio para que deambule durante años escrutando e interrogando la naturaleza de Marte. Los objetivos de la misión son estudiar el potencial biológico, geológico y geoquímico del planeta para albergar vida. El agua, la atmósfera y la meteorología, las radiaciones... Y lo bueno de todo es que España también participa en este proyecto para explicar la naturaleza y nuestro lugar en el cosmos. Ahora no unicamente ponemos los jamones. Algunos dicen que también ponemos el cuchillo jamonero para el mayor deleite del mundo: el conocimiento.

viernes, 8 de junio de 2012

DIVULGACIÓN CIENTÍFICA. UNA TARDE “AMAZING”

El viernes 1 de junio pasé una tarde “amazing” en el Museo de la Evolución Humana (MEH) de Burgos a pesar del bochorno y de la tormenta postrera. Se celebró la reunión “Amazings Atapuerca 2012” Y… ¿Qué es Amazings? Pues una conocida web de divulgación científica donde participan más de un centenar de conocidos blogueros. Este año tocaba Burgos y creo compartir la agradable sorpresa que ha supuesto la organización, el Museo, las visitas y el contenido del evento. Por mi parte agradecer a Rodrigo Alonso y a Antonio Mencía sus atenciones. Xurxo Mariño, doctor en biología (foto), divulgó el sentido evolutivo del cerebro respecto a tres aspectos fundamentales: “el movimiento” (el Sistema Nervioso Central es un interfaz entre la información que recibe de los sentidos y la acción muscular. Las plantas no tienen cerebro, no necesitan moverse y viven con lo que les cae encima), “la predicción” (el SNC dispone de memoria motora antes de ejecutar movimientos, como cuando nos atamos los zapatos) y “la representación” del mundo exterior (para el cerebro es mejor tener algo que nada pues continuamente trata de dar sentido a todo, va construyendo la realidad y así surge la conciencia del “yo”). Para el cerebro únicamente existiría la física (vibraciones, radiaciones elctromagnéticas…) y la química. Los mapas funcionales que están en la corteza cerebral (los visuales en la corteza occipital, el homúnculo es el mapa sensorial que está en la corteza parietal…) son los que construyen la realidad y la conciencia del “yo”. Los colores no existen, son una invención de nuestro cerebro. Las plantas, aunque no tienen SNC, no necesitan moverse pues tienen química y, así, las orquídeas -nos acaban de decir que el 80% de las orquídeas que viven en España lo hacen en Burgos- segregan hormonas sexuales para engañar a los abejorros incitándoles a copular y asegurándose la polinización. Las plantas también construyen su realidad –colorida a nuestros ojos- pero que avisa a los pájaros mediante las radiaciones ultravioletas. Aunque no lo dijo, el cerebro también es un órgano social pues simula la realidad exterior y es muy sensible a las emociones, pensamientos, intenciones y a los objetivos de los demás. Por ello, las decisiones que implican movimiento se “deciden” más en el sistema límbico de las emociones que en el lóbulo frontal, más calculador. (Quizá fuera la dieta lo que separó los destinos de los géneros Paranthropos y Homo en el linaje de los homininos, adquiriendo esos rasgos propios de los humanos: aumento del cerebro, lenguaje y cultura simbólica y tecnología.) Más tarde José Ignacio Pérez, fisiólogo, nos habló de aspectos térmicos y evolución. Los humanos somos endotermos y perdemos calor por convección, radiación y, sobretodo, por evaporación –nos dijo-. Disponemos de entre 2 y 5 millones de ellas, es decir, entre 50 y 300 glándulas sudoríparas por centímetro cuadrado. Es por esta razón por la que podemos disipar tanto calor como 15 litros de sudor al día, 10 veces la ingesta calórica diaria. (Si corremos a unos 3 m. por segundo o unos 10 Km/h, desarrollando unos 600W, necesitaríamos que el potencial de las glándulas sudoríparas trabaje al 80% para mantener la temperatura). Jaime Armentia, director del Planetario de Pamplona, nos explicó el cielo del Homo antecesor -lástima de tormenta. Por último tuve la oportunidad de saludar a Carlos Briones Llorente, doctor en Química y afamado investigador y divulgador burgalés del CSIC, que estudia la evolución molecular y divulga, de forma excelsa, el paso de la química a la biología (foto). Convenimos vernos el próximo año pues del 9 al 12 de junio de 2013 se celebrará en el Fórum de Burgos, gracias a sus auspicios, el XII Congreso Nacional de Virología.

jueves, 15 de diciembre de 2011

JOSÉ MARÍA ORDOVAS Y LA NUTRIGENÓMICA


El Dr. José María Ordovás Muñoz -discípulo de Grande Covián y director del Laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts en Boston- estuvo en Burgos en noviembre de 2010 en un seminario sobre Dieta y Evolución Humana. Matizó la frase "Somos lo que comemos" según las investigaciones en Nutrigenómica, lo que tiene interés en el campo de la Salud Pública a la hora de, por ejemplo, prevenir Obesidad y Diabetes.
Y nos habló de la alimentación como del cincel mas importante que ha esculpido la naturaleza humana: pasamos del Homo habilis, con cerebro de un 2CV (600 c.c.), a un Homo erectus, con cerebro de un Renault 4L (900 c.c.), hasta hoy, que disfrutamos de un cerebro de Renault fuego (1.350 c.c.). Y todo gracias a alimentos más energéticos y al fuego, precisamente. Con la llegada de la Revolución agrícola, en el Neolítico, hace diez mil años, se rompió ese diálogo entre la genética y el ambiente que constituyen el cuerpo y el alma del escultor. Desde entonces el escultor utiliza además del cincel alimentario (son testigos los genes de tolerancia a la lactasa y los genes de la amilasa) otro cincel mas fino que moldea nuestra naturaleza: las infecciones, que calan entre las poblaciones que se van asentando en núcleos.
Somos portadores de un genotipo "ahorrador", preparado para hacer frente a la escasez y el hambre y, de sopetón, vivimos en el maná, en el tiempo del exceso calórico que nos aboca a una epidemia de obesidad .
Otra teoría evolutiva en boga es la de "Resistencia a la Insulina", para hacer frente a la escasez y a las infecciones pues se conoce la relación entre preadipocitos y macrófagos.Ambas estrategias se convierten hoy, en la era de la globalización, en una desventaja.
También trató de los polimorfismos del gen "clock", que regula los ritmos circadianos; de ese gen trasnochador, el de las personas "buho", asociado a un mayor índice de masa corporal(a menos sueño más obesidad).
El reto de la Nutrigenómica es ofrecer recomendaciones dietéticas dirigidas a poblaciones concretas. Vamos, que lo más fácil, dice el científico en boca de su maestro, será optar por comer "de todo pero en plato de postre".

jueves, 24 de noviembre de 2011

LYNN MARGULIS ESTUVO EN BURGOS EN 2008










En la sociedad americana existe ambivalencia respecto a los científicos y el conocimiento. En España no: directamente se ignora al científico y sufrimos aquella insidia de "todo es cuestión de opinión y la mia también cuenta". Vamos, una especie de versiones entre la intelectual Lisa Simpson y el relativista Bart Simpson.

Hoy vamos a invocar la autoridad de una científica estadounidense que acaba de fallecer:se trata de Lynn Margulis (1938-2011). Catedrática de Biología por la Universidad de Massachusetts, en 1999 fue Medalla Nacional de la Ciencia. La bióloga estuvo casada con el físico y divulgador Carl Sagan, autor de la famosa serie Cosmos.
Lynn Margulis estuvo en Burgos el 30 de octubre de 2008, en el XVIII ciclo de Divulgación Científica de Caja Burgos. Aún recuerdo la expectación de la gente aquella tarde en la Casa del Cordón lo que me obligó a seguir la conferencia en una sala anexa.

Una idea central de la biología moderna es que existe un único ancestro común a todos los seres vivos. Pues bien, Lynn Margulis es la autora y nos ha legado la teoría evolutiva de la SIMBIOSIS. Ella nos confesó que la idea original de la simbiosis ya estaba en el naturalista ruso Konstantin Mereznkvsky (1855-1921).

Y... ¿Qué es la teoría de la SIMBIOSIS?


Pues nos vino a decir aquella tarde que las bacterias eran las maquinas biológicas mas eficientes, los organismos mas variables y evolucionados. Vamos, que la evolución estaba mas en las interacciones de estos organismos que en el genoma. Su teoría nos asegura que la unión de tres bacterias procariotas primitivas, sin membrana celular (una Espiroqueta que aportaría el ADN, una Mitocondria que haría de batería y una Thermoplasma) se fusionarían en simbiosis originando una célula eucariota, de la que procederían todos los seres unicelulares y pluricelulares, hongos, plantas y animales. Lynn criticó las mutaciones como motor de la evolución.
Pero como es lícito en ciencia recurrir al escepticismo recordamos que la teoría evolutiva vigente en la actualidad es el neodarwinismo o Teoría sintética de la evolución, aquella que explica la aparición de nuevas especies mediante la selección natural, el patrimonio genético -mediante el que variaciones contínuas se explicarían por la presencia de alelos discretos-, por los cambios genéticos o "deriva" y por las mutaciones.
Qué mejor despedida de la científica que ese trasfondo tan socrático que nos dejó en la foto: "sabemos tan poco..."

lunes, 17 de mayo de 2010

FRANCISCO JOSÉ AYALA y la "Royal Society"



La "Royal Society of London for improving Natural Knowledge", Sociedad Real para el progreso del conocimiento natural, fue creada en 1660. Robert Hooke -un auténtico hombre del Renacimiento por sus extensos saberes- fué el primer comisario de experimentos, e Isaac Newton fué nombrado presidente en 1703. Esta insigne Institución publica, desde 1665, la revista científica más antigua: "Philosophical Transactions" y ,en 1894, invitó a D. Santiago Ramón y Cajal -fué el primer español invitado- a pronunciar la "Croonian Lecture".
Pues bien, la Royal Society acaba de reconocer con el premio Templeton a un científico español, a D. Francisco José Ayala (Madrid, 1934), otro hombre del Renacimiento por sus vastos saberes, pues se le conoce como el hombre renacentista de la evolución. El premio reconoce a álguien que aporte algo excepcional a la dimensión espiritual de la vida mediante el conocimiento, el descubrimiento o el trabajo práctico. Es biólogo y filósofo en la Universidad de California. Discípulo de Theodosius Dobzhansky -aquél que decía que "nada tiene sentido en biología si no es visto a través de la Evolución"- publicó en 1994 su "Teoría de la Evolución", con Camilo José Cela Conde, y ha sido Medalla Nacional de la Ciencia en 2001 en Estados Unidos. El científico actuó de perito en 1981 en un tribunal federal que llevó a la derogación de la Ley Arkansas, que obligaba a enseñar creaionismo junto con la teoría de la Evolución. Ayala dice que Ciencia y Religión son dos ventanas al mundo con distintas perspectivas y sin que ninguna tenga autoridad sobre la otra.