viernes, 25 de febrero de 2011

EL MOL, MEDIDA DE CANTIDAD. SEPARAR EL GRANO DE LA PAJA




Aún hoy en día la fanega y el celemín son usados en Quintanilla del Agua como medidas de superficie y de cantidad. Otras medidas, quizás, ya han sido olvidadas, como la arroba -no el signo informático anglosajón que significa "at", sino la antigua unidad de masa del sistema castellano-. Trataré de separar, hasta donde mi ciencia alcanza, el grano de la paja e ilustrar el asunto -he pensado en la beldadora que muestra la foto.

En aras de garantizar la uniformidad y permanencia de las unidades de medida se creó un Sistema Internacional de Medidas (SI). Por este motivo el Sistema Métrico Decimal apareció con la Revolución Francesa y se adoptó en 1795. Las siete unidades básicas de este sistema son: el metro (diezminollésima de la cuarta parte...), el Kilogramo, el segundo, el amperio, el grado Kelvin, la candela y el mol.

Nótese que la cantidad de cualquier sustancia, sean átomos, moléculas, iones..., se mide en moles. Una unidad de masa atómica es la suma de protones mas neutrones que componen el núcleo de esa sustancia. Y como es dificil medir la masa de un átomo en gramos, es por lo que se ha usado, como patrón de referencia, el mol de Hidrógeno que es el elemento químico mas ligero (su masa atómica es 1 gr/mol). Es decir, prácticamente es la masa de un protón (el hidrógeno tiene un protón y un neutrón en su nucleo). De esta forma, un mol de hidrógeno (1 gr/mol de hidrógeno) contiene (6,022) x (10 elevado a 23) átomos de hidrógeno. Este número es el llamado NUMERO DE AVOGADRO.

Entonces... ¿Qué es un MOL?
Un MOL de cualquier sustancia será la cantidad de materia o sustancia que hay en el número de Avogadro de átomos que componen esa sustancia.

Veamos un ejemplo para la práctica. Para conocer los niveles de determinadas sustancias en sangre (bilirrubina, dopamina, glucosa, plomo...) las cantidades especificadas se expresan generalmente en unidades usuales en Estados Unidos (unidades US); así, la plumbemia (plomo en sangre) se mide en microgramos por decilitro. Se aceptan niveles de plumbemia normales en adultos hasta 25 microgramos por decilitro. Pero esta no es una medida del Sistema Internacional para determinar la cantidad del elemento. Por este motivo la determinación en el laboratorio se hace considerando una cifra de normalidad de hasta 1207 nanomoles/Litro.

¿Cómo seremos capaces de pasar, entonces, de moles a gramos, o mejor, de 1207 nanomoles/Litro a 25 microgramos/decilitro?

Deberíamos proceder como sigue:
1207nmol/L / (10 elevado a 9) = (1,207) x (10 a la -7) mol/L. x 207 gr/mol (peso atómico del plomo) = (2,5) x (10 a la -5) gr/L, que x (10 a la 6) = 250 microgramos/Litro = 25 microgramos/decilitro.
También debe notarse que 1 parte por millón de plomo (ppm) será 1 microgramo de Pb por gr de disolvente.

¿Y cuantos gr hay en 5 moles de H2O?

La masa molecular de 1 mol de agua es: (H2)= 1,01 x 2= 2,02 gr + (O)= 16 x 1= 16 gr;
2,02 + 16 = 18,02 gr/mol; 18,02 x 5 moles= 90,1 gr hay en 5 moles de agua.

Actualmente solo se habla de masas molares, pero como había elementos que reaccionaban según su valencia también se han usado y se usan pesos equivalentes. En este caso hay que decir de qué reacción se trata: en reacciones acido base, un mol de ácido es el número de protones H(+)que actúan; y en un mol de base será el número de OH(-). En reacciones redox, un mol es el número de electrones que se ganan o se pierden.
De esta forma, molaridad se refiere a moles de soluto/litro de disolvente y normalidad a equivalentes de sustancia/litro de disolvente.
Un mol de ácido sulfúrico (H2SO4)= 2 eq-gr(equivalentes/gramo)de ácido sulfúrico, porque actúa como 2(H+). Así, una molaridad 0,05 de ácido sulfúrico 0,05(M)equivaldrá a una concentración normal de 0,1(N).

jueves, 17 de febrero de 2011

SOFA EN LA U.C.I. DEL HOSPITAL YÁGÜE DE BURGOS




No, no hablamos del sofá que nos pintan en el hogar del irreverente y sarcástico Homer Sipmson. Ni, por supuesto, de aquella moral del personaje televisivo que nos insta a " si algo te resulta difícil, no vale la pena que lo hagas". Hablamos, eso sí, de un lugar no tan desenfadado pero sí tan admirable por su humanidad y amor a la vida: la UCI del Hospital Yágüe de Burgos. Y doy fe de ello pues he tenido a mi madre ingresada en dichos aposentos durante un angustioso mes, sufriendo como hijo y luchando como médico contra la incertidumbre del "Síndrome del Distress Respiratorio Agudo" (SDRA).

Durante este tiempo también he aprendido física y fisiología PO2 /FiO2, PEEP ...y sobretodo química, la de disfrutar de la capacidad y el compromiso del personal -lo mejor de nuestro sistema-, no solamente de los médicos, sino de enfermeras y auxiliares pues , como en la literatura o en el ejército, aquí todos los cargos son importantes. Y allí han estado todos, José Antonio Fernández Ratero a la cabeza, José Luis Fernández, Fernando Callejo, Ramón Giral, Chus López, Marta Arroyo,Eugenia Perea, Esther, Ana... cultivando lo problemático y lo difícil -que diría Ortega-; en defintiva, haciendo ciencia y medicina basada en la evidencia.

Y todos ellos bregan diariamente con la incertidumbre del pronóstico, es decir, predecir muerte, secuelas, complicaciones... que depende de la enfermedad que traten -de su historia natural- y de su curso clínico. Nos dió tiempo a hablar de la edad, que al igual que en los marcadores de riesgo, es un marcador pronóstico, no modificable, y que afecta al curso clínico (en general, no favorablemente, aunque en el caso del distress no parece que tengamos evidencia sobre el asunto).

Determinar los factores pronósticos no es tarea fácil; se puede hacer por la experiencia personal, pero aquí cabe el riesgo de falta de precisión, ya que puede fallar por la escasa casuística (y el azar puede jugarnos una mala pasada), o por sesgos de selección de pacientes o de información.También se puede determinar los factores pronósticos revisando críticamente la literatura, con herramientas como el metaanálisis -que mejora la precisión de las estimaciones-, o bien ahondando en el conocimiento del curso clínico de las enfermedades mediante los diferentes diseños de los estudios de investigación sobre supervivencia, tasa de complicaciones etc... Y así pueden conocerse, por ejemplo, los malos factores pronósticos como: días de estancia, relación PO2/FiO2, días de hipoxemia, etc...

En ese largo mes del frío, mientras mi madre seguía con el pecho congelado, también tuvimos tiempo de tratar del sistema SOFA (Sequential Organ Failure Assesment), una variable sintética que se obtiene en función de otras variables intermedias para predecir la mortalidad en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Se trata de asignar diariamente de 1 a 4 puntos según el estado funcional de los sistemas respiratorio, circulatorio, renal, hematológico,hepático y nervioso. Algunos estudios han utilizado un modelo de Regresión Logística para obtener un modelo probabilístico. Así, obtener 3 o más puntos establece una mortalidad del 9%. Si fallan 4 o más órganos, predice una mortalidad del 82%. Un total de 15 o más puntos, predice una mortalidad del 90%. Es un sistema similar al APGAR, que cuantifica la vitalidad del recién nacido dando un puntaje global. Estas variables sintéticas deben ser fiables (reliability), es decir, que sean reproducibles y no influenciables por los instrumentos de medida o por los propios intensivistas, y válidas (que abarquen todos los conceptos que se quieran medir, y que tengan capacidad predictiva). Un reciente estudio de Minne et al. refiere que la combinación de medidas de gravedad tradicionales (como el APACHE II)al ingreso en UCI junto con medidas secuenciales de SOFA mejoran la capacidad predictiva de ambos sitemas.

Con estos métodos la medicina debe desconfiar ya de la suerte y de la fatalidad.

lunes, 7 de febrero de 2011

ORANGUTANES. ¿A UN PASO?





El pasado 2 de febrero de 2011 acudí al Museo de la Evolución Humana de Burgos (MEH) a una conferencia del Catedrático de Genética de la Universidad Pompeu Fabra D. Arcadi Navarro. El título "Orangutanes y Humanos ¿Solo a un paso?". El profesor ha coordinado un trabajo, formando parte de un consorcio internacional, que ha secuenciado el genoma de una orangután hembra (Susie, en la foto). Pongo pygmaeus, ORANG-UTAN, el hombre de los bosques, natural de Asia, es un ancestro común del ser humano -junto con chimpancés y gorilas- de hace unos 12 millones de años.

El trabajo, que ha sido portada de Nature el pasado 27 de enero, revela que, en lo que podemos comparar los genomas, nos separan unas diferencias del 3%, unos 90Mb de polimorfismos de un solo nucleótido (SNP).

Se sabe que los orangutanes tienen genes estables relacionados con los lípidos, que no padecen Alzheimer etc... y, aunque es mucho lo que no sabemos, estos descubrimientos de biología molecular nos permitirán escudriñar en esa pregunta recurrente sobre ¿Por qué somos como somos?

Disertó sobre el ADN -molécula que controla la química de la vida-, sobre un genoma compuesto por unos 30.000 genes, con 3 mil millones de letras en 23 pares de cromosomas. De los 30.000 genes, solamente el 1,5% codifican proteinas.

Si nos comparamos dos seres humanos nos diferenciaremos en el 0,1%, es decir, en el 1 por mil de nuestros genes. Si tenemos 3 mil millones de letras (3Gb), dos humanos nos diferenciaremos en 3 millones de letras (3Mb) que explicarían por qué unos son celíacos, otros intolerantes a la lactosa, otros obesos, otros trasnochas, otros tras una infección por virus herpes pueden padecer un Linfoma etc...

Por cuantificar las diferencias -entendidas éstas en lo que podemos compararnos- nos diferenciamos de los orangutanes en 90 millones de letras, y de otro humano en 3 millones de letras.

martes, 1 de febrero de 2011

EL PUENTE DEL CONOCIMIENTO















¿Quieres aprender cómo funciona el conocimiento sobre el mundo?
La respuesta a esta pretenciosa pregunta es: ¡atraviesa el puente del conocimiento!

No solo el hombre, los animales también aprenden; incluso hay animales sociales; pero lo característico del hombre es la cultura -un camino hacia el conocimiento mediante el cerebro y el lenguaje, la principal herramienta del pensamiento y socialización.

Así que el deseo de inteligibilidad mueve al hombre, tanto al científico como al artista. ¡Veamos los principales tipos de razonamiento!

Existen dos tipos de razonamiento; uno sigue el camino de la INDUCCIÓN, de lo particular de los objetos a lo general de la teoría o ideas. Es el camino ascendente del arco del conocimiento que nos dice David Oldroyd, como el que está tras el puente que estás viendo, el de la recogida de observaciones, de las diferencias, del análisis; un camino de hormigas recolectoras que salen de la caverna para observar el mundo de los objetos. Pero, ¡ojo!, no es un camino seguro para inferir la verdad de las teorías -recordemos la historia de aquel "pavo inductivista" de Hume, que tras observar durante meses que todos los días lo echaban de comer a las 9 de la mañana infirió la teoría de que "todas las mañanas comía". Esto fue así hasta el 24 de diciembre, mañana en la que ignoraba el ayuno preceptivo del "inductivista pavo" antes del sacrificio.

Un artista, como mi hermano Félix, cultiva un saber mas indisciplinado y realiza un camino inverso - parte de una idea y construye un pueblo o una bella figura, una obra de arte. Además, la tendencia hoy en el arte es que también el artista puede experimentar, interaccionar, como Félix en su territorio ARTlanza, un auténtico "LAB" de la cultura donde también cabe la ciencia.
Pero decíamos que el otro camino es el de la DEDUCCIÓN, el descendente, el que va de lo general, de la teoría, a lo particular. Es el camino de las analogías, de la síntesis, de los teoremas o axiomas, de las matemáticas - que según nos advierte Gödel no pueden usarse para demostrarse a sí mismos-. Es también el camino de los libros sagrados -revelados- de las religiones.

El método científico - éste sí es disciplinado- es el hipotético-deductivo. Los científicos no son depositarios de ninguna verdad. Se parte de una hipótesis, o conjetura, o propuesta de explicación de los hechos, que se intenta falsar. Es el Falsacionismo de Karl Popper, aquel que deja con vida únicamente las teorías que resisten este intento de falsación, considerando que son correctas provisionalmente. Así, desciende por el camino deductivo, contrasta con los hechos y vuelve a formular nuevas hipótesis cruzando, de nuevo, este puente del conocimiento como el del territorio ARTlanza, cargados de nuevas conjeturas dispuestas a la falsación.

lunes, 27 de diciembre de 2010

CANCEROGÉNESIS. Policías y controladores.


Hoy el post toca de una película de actualidad en España: de alarma, policías y controladores. Vaya, como la vida misma.
La teoría sintética de la evolución (genética mas selección) se acepta tanto a nivel poblacional como celular, y es vital para comprender muchos campos de la biología: enfermedades infecciosas, resistencia a drogas, enfermedades metabólicas (thrifty genotype), e incluso -y aquí está la novedad-, en otros campos de la medicina y de la salud pública como el cáncer.

En cancerogénesis también la mutación y, posteriormente, la selección, se propugnan como mecanismos cruciales que puede ser entendidos como causa necesaria y suficiente de cancer.

Así, primero serían las mutaciones (sean éstas alteraciones cromosómicas como trisomías; o génicas, como delecciones, inserciones, alteraciones de marcas de lectura de genes-Open Reading Frame- etc...) que pueden afectar o bien a las células germinales (los llamados polimorfismos, por ejemplos los del brazo corto del cromosoma 6, donde se ubica el complejo mayor de histocompatibilidad -MHC-, tan útiles en adaptación y especiación humana), o bien a las células somáticas.

Las mutaciones en las células germinales son una causa rara de cáncer (aproximadamente un 5% de los cánceres, como los hereditarios asociados a alteraciones en los genes BRCA 1 y 2, que son genes reparadores de ADN, en cáncer de colon, mama y ovario).

Por otra parte, la causa más frecuente de cáncer son mutaciones en células somáticas, producidas por ejemplo por virus oncogénicos -como los virus herpes en el Kaposi, el virus Epstein Barr en Hodking, el VIH, el papilomavirus, el virus de la Hepatitis B-; agentes químicos o tóxicos -como aflatoxinas que alteran un gen supresor de tumores como P53 originando cancer hepático; p53 que es el guardián o policía de nuestro genoma- o bien radiaciones.

Después de la mutación se producirá un clon de células con ventaja selectiva, mejor adaptados al nuevo microambiente y que resistiría por ejemplo la apoptosis celular -muerte celular programada, que es un sistema que permite que el genoma actúe de forma íntegra, un sistema que repara nuestro genoma y evita aberraciones-.

¿Qué hacen estos guardianes de nuestro genoma?

Hemos hablado de policías o guardianes de nuestro genoma que son imprescindibles pues constantemente estamos padeciendo situaciones de alarma: mutaciones. Uno de ellos es el "gen supresor de tumores" o p53, gen recesivo que actúa vigilando contantemente las aberraciones producidas eliminado células preneoplásicas y enviando a estas células a la apoptosis, o bien deteniendo el ciclo de división celular en fase G1 a S. Otros genes son los BRCA1 y 2, que actúan como "reparadores del ADN" y cuya alteración en células germinales se ha asociado a cancer de mama en mujeres jóvenes.
Así, estos guardianes vigilan, reparan y hasta moldean como diestros escultores la proporción que alcanzan los órganos de nuestro cuerpo.

¿Cómo actúan los virus oncogénicos?

Los virus son parásitos intracelulares obligados que usan la maquinaria del huesped -paradójicamente se llama así al invadido- para su supervivencia y replicación. Este hecho afectará a los mecanismos regulatorios del genoma del propio huésped. Los virus, o bien se integran en el genoma huesped activando oncogenes, como los retrovirus, o bien a traves de microrribonucleoproteinas del virus, inactivarán el sistema p53 del huesped o sus genes reparadores de ADN.

¿Qué son los miRNA?

María Tomé, una joven investigadora burgalesa, acaba de publicar una de sus primeras investigaciones sobre ellos. Están en animales (se descubrieron en Drosophila), plantas y virus. También en nuestros cromosomas -excepto en el y- pues, además de ADN, existe microRNA, con unos pocos nucleótidos no codificantes que fueron descubiertos hace menos de una década. Los microRNA pueden darnos tantos quebraderos de cabeza como los controladores aéreos, pues controlan la apoptosis, la división celular, la expresión del RNA mensajero etc.... Se dice que controlan hasta un 30% de nuestro genoma. Parece que regulan la expresión o actividad de otros genes a través de microrribonucleoproteinas (miRNPs) o de complejos silenciadores. Por ejemplo, el virus de Epstein Barr, virus DNA, tiene 5 miRNA.

jueves, 16 de diciembre de 2010

TAMBIÉN LA LLUVIA



Escribo estas reflexiones tras tener el privilegio de haber asistido el día 13 de diciembre a la “première” o preestreno en Burgos de la película de Iciar Bollaín “También la Lluvia”. Y esto gracias a la invitación -en condición de padres de alumnos- de Julita Fernandez, anfitriona del evento y maestra del C.P. Padre Manjón, a quien mi mujer y yo agradecemos el esfuerzo, entusiasmo y empeño que ha tenido en la educación de nuestros hijos –aún recordamos aquellas tutorías “on line” a través de “bscw”.

Y lo hago desde un optimismo prudente –no como el de Platón o desde el optimismo panglosiano, es decir, pensar que las cosas se arreglan solas- o, si prefieren, desde un pesimismo esperanzador – desde cierto escepticismo, pero confiando en el hombre como dueño de su destino.

Desde mi modestia intelectual, la película me sugiere algunos pensamientos y comentarios y, más que tener respuestas, lo que tengo son preguntas sobre temas tan humanos (que diría Publio Terencio) como:

-1º La Historia, el colonialismo, la falacia natural…No se puede rechazar la Historia como fuente de conocimiento pues hemos de aprender de nuestros errores. Pero pienso que la Historia no puede alcanzar ninguna pretensión de Ciencia. Y, sin embargo, aunque la ciencia tampoco puede decir mucho sobre la justicia o los derechos fundamentales, pues es neutra ideológicamente, es la empresa que más ha contribuido al bienestar humano y remediado muchas injusticias.
Entonces, la actitud válida ante los hechos históricos que se sojuzgan podía ser aquella de mas humildad, tolerancia y trabajar por la paz. Pero no un pacifismo como valor absoluto, pues esto nos llevaría a la moral del esclavo, En esto los indígenas –hombres y mujeres de Cochabamba- nos dan un ejemplo de defensa de la dignidad humana pues hacen de la guerra del agua una guerra moral. También se precisa modestia para entender el mundo desde un punto de vista más pragmático -los anglosajones, quizá, nos superen en esto a los latinos-, porque no todo lo natural es lo bueno y “ser” no es lo mismo que “deber ser” (falacia naturalista); ¿Es bueno que viviendo la revolución de la globalización, formando parte América de Occidente, en Bolivia los niños no tengan acceso a los servicios básicos -que se alcanzaron en Europa en el siglo XIX- y tengan que beber el agua recogida de la lluvia? ¿Están mejor hoy los habitantes del Sahara que cuando estaban bajo protectorado español? A veces las ideas de etnia, pueblo, y nacionalismo pueden ser una tentación para la tiranía.

2º La película, Religión y los valores.Otras formas de conocimiento -también respetables, pues buscan la verdad- son el arte (como esta película de cine) o la religión, que apelan a la pasión, a la imaginación o a la verdad de la autoridad. Muchos de cuantos trabajamos en derechos de primera o segunda generación (la salud o la educación) sabemos que los derechos no existen en la naturaleza, que no hay una ética universal, pero que vamos ganando poco a poco ese terreno a los derechos. Y esto es inquietante para muchos, o fascinante para otros. En esta globalización que ya ha llegado, en la sociedad del conocimiento, tan sólo la razón nos podrá conducir –como diría Popper- a una sociedad abierta que nos prepare para la responsabilidad. Deberíamos defender un nuevo humanismo tecnológico incorporando estas nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC) como ya se está haciendo con la Web 2.0, aunque sin olvidar que no es lo mismo sociedad digitalizada que sociedad del conocimiento.

3º La Educación.Todos reconocemos que es el pilar básico –emancipa al hombre- de nuestra sociedad del bienestar, ahora cuestionada. Pero pienso que no deberíamos descansar en la escuela y en el profesor toda esta responsabilidad de la educación, pues la familia debería jugar un papel más relevante -también la salud se gana y se pierde en la familia (no solo en el sistema sanitario) en la adquisición de conocimientos, actitudes y habilidades.
Mi opinión respecto del viaje de la EMOCION 2.0, es que veo el peligro de presentar la escuela de hoy desde una perspectiva que pone demasiado énfasis en categorías absolutas como utopía, diálogo para solucionar todos los problemas, mundo de colores, magia, emoción etc… (que se deslizan a lo largo de la documentación que se entrega en la película) y todo bajo ese manto que se ha criticado como el relativismo cultural que afecta a Europa y a Occidente, y que impediría afrontar los retos de nuestro tiempo. Vamos, que sobresale esa visión de la educación de Rousseau frente a esa otra más pragmática de Hobbes que reconoce la competencia, el esfuerzo, el renunciar a parcelas de derechos –como la libertad, que no existe- a favor del Estado para conseguir otros derechos como la seguridad y resolver así otras contingencias humanas. Vamos, una perspectiva más liberal que presenta también un Estado humano y bienhechor.
Frente a la crisis de la revolución industrial aparecieron los movimientos “ismos” como el ludismo –culpar a las máquinas o a la ciencia de los males del mundo-, el socialismo utópico, los nacionalismos, hippismos etc… Hoy, frente a los retos de la globalización también se corre el riesgo de otros movimientos irracionales y románticos -como nuevos luditas- que enarbolan la bandera romántica contra la ciencia y la culpan, junto a la codicia humana, de ser responsable de todos los males del mundo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

OMNIPRESENTE VALOR "P"



¿Quién vive? Quien pesa y mide.
Con ésto, acudo presto al refranero castellano - a esa fuente de sabiduría popular o saber pragmático- con el ingenio del aforismo pero, más si cabe, con genio y ganas de dar una coz a la omnipresencia de la "p" en la literatura científica. Parece como si nos gratificara sobremanera aquel veredicto de lo "estadisticamente significativo", de hallar un valor "p < 0.05". La fascinación de la "p" es como estos espantapájaros de la Vega que ilustran el post, que nos proporciona una falsa impresión de objetividad.
Por otra parte, para inferir parámetros de una forma más descriptiva e informativa parece mejor solución recurrir a la "estimación por intervalo". Vámos, que es mejor medir (es lo que hacemos en la estimación por intervalo), que decidir (es lo que hacemos con el valor "p" en los test de hipótesis).

El valor "p" o significación estadística tiene que ver con la toma de una decisión: por ejemplo, rechazar la hipótesis nula (Ho) de no asociación o no diferencia entre los éxitos de un nuevo tratamiento frente a un tratamiento convencional.

Si la "p" o probabilidad de los datos obtenidos es alta (>5%) decidiremos no rechazar la conjetura de partida o hipótesis nula inicial -que decía que ambos tratamientos eran igualmente eficaces-. Consideraremos que habrá sido la variabilidad de los datos o el azar(a mayor número de muestra mas fácil es obtener valores significativos o valores de "p" pequeños) los responsables de las diferencias de éxito que hemos encontrado entre los dos tratamientos.

Por el contrario, si el valor "p" es <5%, concluiré en rechazar la hipótesis de partida por haber hallado resultados estadisticamente significativos; es decir, con una probabilidad pequeña de que la variabilidad de los datos o el azar del muestreo expliquen las diferencias en los éxitos de los dos tratamientos y, por lo tanto, aceptaremos que un tratamiento es más exitoso que el otro.

Pero no debemos olvidar dos riesgos de estas pruebas: que este criterio del 5% es convencional, pues significa que en 5 de cada 100 veces (error I o alfa) que repitiéramos el experimento, de haber actuado como hemos actuado, nos habríamos equivocado al rechazar la Ho cuando ésta realmente era verdadera. Pongamos un ejemplo: en los pasados mundiales de Sudáfrica el ya fallecido pulpo Paul -no sabemos si murió de éxito- acertó el resultado de 8 partidos del mundial seguidos. Como la probabilidad (binomial) de acertar 8 éxitos (quién ganaba entre dos equipos) de 8 eventos -lo mismo podía ser acertar cara o cruz en ocho lanzamientos- fue de 0.004, deberíamos rechazar la hipótesis nula -aquella en la que tan sólo acertaba en el 50% de las ocasiones- y aceptar una hipótesis alternativa (que algo había, o bien el pulpo era un adivino, o el dueño lo manipulaba, lo cual sería un sesgo en un estudio, o bien que fuera mera chiripa -error alfa-). De igual manmera que en Casablanca de Bogart siempre nos queda Paris, en ciencia siempre nos quedará la incertidumbre de una asociación.

Con los test de hipótesis o valor "p" o "significación estadística" también corremos otro riesgo: el error tipo II o falta de potencia del estudio. Consiste éste en no rechazar la Ho o conjetura inicial cuando en realidad fuera falsa.

Una cuestión primordial es no confundir lo "estadisticamente significativo" con lo clínicamente relevante, ya que esto último es definido a priori por el investigador.Así, mejor que decidir se propone medir un efecto, una tasa o razón de tasas presentando además del estimador puntual, que nos dice la magnitud de la asociación, un "intervalo de confianza" cuya amplitud dependerá de la variabilidad de los datos y del tamaño de la muestra y de la confianza o seguridad en ofrecer esa estimación (generalmente el 95%). Si repitiéramos indefinidamente el estudio, con una confianza del 95%, encontraremos el verdadero parámetro de la población que estamos estimando dentro del único intervalo de confianza que hemos calculado.